Las tablas que tiene Marta Sánchez después de cuarenta años en el mundo del espectáculo se notan en todo. Antes de empezar la entrevista quiere que pongan la calefacción así, los focos asá, el pelo tiene que estar impecable, el micrófono bien escondido para no afear el outfit... Suerte que su naturalidad inherente vaporice ese divismo ganado a pulso nada más empezar a charlar sobre '40 años: 1985-2025', un recopilatorio que combina lo mejor de su carrera con materiales inéditos, todo ello desgranado de su puño y letra en un libreto que culmina un artefacto que todo buen fan debería tener en la estantería en formato físico.¿Era importante contar su historia usted misma en el libreto?Me espantaría utilizar un 'negro' para esto, sobre todo después de haber vivido estos cuarenta años con ganas de contar desde dentro lo que he sentido durante todo este tiempo. Sería absurdo que no lo contara yo. Es una carta extensa, pero podría haberlo sido mucho más.Dedica el disco a, entre otros, el compositor Christian de Walden, recientemente fallecido.El día que me enteré no podía ni hablar, lo llevé muy mal. Lo sospechaba, porque estaba bastante enfermo, pero es una pérdida muy dura para mí. Es como que se me ha ido una parte del cuerpo. Musical y personalmente es durísimo, porque era un gran mentor.Noticia Relacionada estandar No Marta Sánchez, con «el corazón roto» tras la muerte del creador de sus grandes hits, Christian de Walden Nacho Serrano El productor y compositor detrás de 'Desesperada', 'De mujer a mujer' y otros éxitos ha fallecido a los 79 añosRecorramos su carrera desde el principio, el tiempo que nos dé. Si echa la vista atrás hasta sus inicios, ¿qué imágenes le vienen a la mente?Recuerdo pedirle ropa a mi tía Esther porque no tenía qué ponerme en los escenarios. Llorar en los hoteles con mis padres porque no sabía donde me había metido. Hacer y deshacer maletas sin parar, actuar en La Coruña y darle un abrazo a mis padres y a mi hermana en un descanso, rechazar 'Desesperada' porque estaba cantada por Vaitiare (por entonces novia de Julio Iglesias) y me parecía un horror, llegar a Nueva York y encontrarme a Nile Rodgers jugando al billar en un estudio de la calle 57 antes de producirme 'Soldados del amor'...Rodgers golpeó la bola blanca y le dijo: «Venga Marta, vamos a por ese hit».Sí. Me dejó intervenir bastante en la producción, sólo me pidió que hiciera menos giros, estaba muy contento con mi interpretación en los cuatro temas que hice con él.Eso fue cuando viajó a Nueva York en 1991, nada más dejar Olé Olé. Allí grabó con otras leyendas como Sterling Campbell (su novio por entonces), Living Colour, Martika...Me gasté todo mi dinero en vivir el sueño americano (risas). Alquilé un loft increíble que costaba un dineral, me iba mucho de compras al Soho, que estaba al lado... Lo disfruté mucho y conocí a gente increíble. Estuve escuchando el disco de Lenny Kravitz 'Mama said' antes que nadie en el salón de su casa, lo de Martika haciéndome coros...«Los 80 fue la mejor década de la historia de la música, lo siento por las siguientes»Cuenta en el libreto que los viajes sin aire acondicionado por carreteras maltrechas, los focos antiguos que derretían de calor, los micros con cable, toda esa ausencia de las comodidades que hay ahora, la educaron en lo que podríamos llamar 'vieja escuela' y eso le dio mucha fuerza. ¿Los artistas jóvenes de ahora son un poco flojitos?A ver... (Toma aire, como para ser cauta) La historia del ser humano es ir mejorando en todos los aspectos. Pero creo que haber crecido profesionalmente en esa época sin duda me da unas tablas que a lo mejor muchos hoy en día no tienen. Eran otros tiempos, y se sufría bastante. Me enorgullece haber empezado en los ochenta, también porque fue un gran momento para la música. Fue la mejor década de todos los tiempos, lo siento por las siguientes (risas).Imagino que agradece que no hubiera redes sociales durante la mitad de su carrera, sobre todo en momentos como la sustitución de Vicky Larraz por usted en Olé Olé. Hoy se hubiera montado un follón como con La Oreja de Van Gogh.Hubo algo de controversia por eso, aunque no tanto como hubiera habido hoy. Las opiniones no tenían la plataforma que tienen hoy. Casi hubo más polémica con Sabrina, crearon una guerra entre nosotras que no era real, pero se hablaba mucho de nosotras como sex-symbols. Que no haya habido redes sociales durante gran parte de mi carrera ha sido una maravilla, porque se disfrutaba más de todo, de una comida, de una charla, podías relajarte y no estar pendiente de que todo sea perfecto y maravilloso. Todo era más real. Ahora hay que dar la talla todo el rato, y yo me incluyo ¿eh?Justo antes de dejar Olé Olé actuaron ante las tropas españolas desplegadas en la primera guerra del Golfo Pérsico. ¿Fue convencida? ¿Lo volvería a hacer?En aquel momento no estaba atenta al debate político en España, me centraba en mi labor, que era cantar. Cuidé mi propósito en unas Navidades en las que había unos chicos muy jóvenes que se iban a distraer del lado bélico del asunto. Con el paso del tiempo he analizado más lo que pasó. No sé si en aquel momento estaba de acuerdo o no, pero no me hacía mucha gracia ir a una guerra, eso te lo puedo asegurar. Espero que no tengan que volver a llamarme nunca para cantar en una guerra.En 1995 lanzó 'Dime la verdad', que dice: «¿Quién gobierna mi vida? ¿Quién dirige mi mente? ¿Qué poderes en la sombra juegan con mi voluntad? ». En el libreto cuenta que «a muchos gobiernos no les hizo demasiada gracia».El videoclip ha estado vetado en muchos países de Latinoamérica. Y es que es muy actual, porque somos marionetas en manos de los gobiernos.¿En algún momento se ha sentido desubicada en el negocio, lo que se dice pasar una mala racha de verdad?¡Hombre! Si en cuarenta años no hubiera tenido altibajos, me tendríais que poner una calle o una estatua en Madrid. ¿Quién consigue estar todo el rato arriba? Eso es imposible.MÁS INFORMACIÓN La canción de Marta Sánchez que no siente igual: «40 años de carrera dan para mucho pudor»¿Ha escuchado 'Lux'?Sí claro. Me parece brutal. Hay canciones que entiendo menos, pero las que entiendo son maravillosas y creo que las cosas si pasan, es por algo. Y a ella le está pasando algo increíble que yo creo que se merece.