Ópera 'Carmen' Música Georges Bizet Libreto Henri Meilhac y Ludovic Halévy Intérpretes Aigul Akhmetshina (Carmen), Charles Castronovo (Don José), Lucas Meachem (Escamillo), Adriana González (Micaëla), Pequeños Cantores de la ORCAM, Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real Dirección musical Eun Sun Kim Dirección de escena Damiano Michieletto Lugar Teatro Real, Madrid Fecha 10-XII 3En el último medio siglo, la ópera ' Carmen ' se ha interpretado casi 22.000 veces, incluyendo poco menos de 6.000 producciones escénicas. Es el título más escuchado, junto con 'La traviata' y 'La flauta mágica' , lo que coloca a Verdi, Mozart y a Bizet como autores irrenunciables. 'Carmen' es una campeona del repertorio, lo que significa (o al menos así parece indicarse) que su protagonista es uno de los personajes de ficción mejor asimilados por los espectadores. El Teatro Real programa estos días dieciséis funciones del título al hilo del 150º aniversario de su estreno .'Carmen' arrastra una vieja tradición en Madrid desde que en 1887 se produjera el famoso conflicto de 'las dos cármenes' enfrentado al Teatro Real con el de la Zarzuela: el primero defendiendo la ópera y el segundo asumiendo la versión zarzuelística en una primera traducción al castellano de Rafael María Liern. Hace once años que se recuperó esta versión en la Zarzuela, mientras que el Real programó la ópera hará año y medio con dirección musical de René Jacobs a partir de la edición de Paul Prévost (1954) basada en las intenciones iniciales de Bizet. Según se señala ahora en el programa de mano, las actuales interpretaciones vuelven sobre ella, pero no es exacto. Una mezcla de distintas variantes da forma al espectáculo que se presenta en el Teatro Real, sobre una útil puesta en escena firmada por Damiano Michieletto y coproducida con Londres y Milán, una muy superficial propuesta musical dirigida por la coreana Eun Sun Kim y la formidable actuación de la mezzosoprano de origen baskir Aigul Akhmetshina .Los elogios han acompañado a Akhmetshina desde que debutó el papel en el Met neoyorquino con veintiún años. Ocho después y tras convertirse en la primera mezzo que firma un contrato con Decca en tres décadas, llega a Madrid encabezando el primer reparto de los tres previstos. Dispuesta a demostrar que Carmen tiene actualidad y futuro, su autoridad es evidente desde el mismo momento en el que aparece en el escenario: el color, la igualdad en todos los registros, la fortaleza del agudo y la sustancia del grave, la intensidad con la que dibuja al personaje convierten su actuación en algo memorable. Es mucho lo que se ve y aún más lo que se adivina, teniendo en cuenta que las circunstancias que anoche acompañaron a Akhmetshina jugaban en contra .Noticia Relacionada estandar No Shakespeare y Barbazul, dos de los ejes de la temporada 2025/26 del Teatro Real Julio Bravo El coliseo madrileño presentará 18 títulos operísticos, todos ellos producciones propias y coproducciones con otros teatrosJunto a ella estuvo el tenor Charles Castronovo , capaz de proponer una frase con sentido para de inmediato sumergirse en un mundo de faltas e irregularidades a las que trata de camuflar con una fortaleza y abundancia vocal que es audaz y poco consistente, temeraria antes que musical. Su Don José fue de poco interés . Más sospechosa resultó la actuación de la soprano Adriana González y del barítono Lucas Meachem porque sus naturalezas tienen empaque y, sin embargo, desarmaron a Micaela y a Escamillo en una especie de promesa vocal que no llegó a materializarse. La destemplanza y la escasa significación de sus actuaciones solo pueden explicarse en el ámbito de un contexto musical definitivamente trivial y en el que sobrevivieron dignamente varios secundarios como Natalia Labourdette (Frasquita) y Marie-Claude Chappuis (Mercedes) .De hecho, cabría fijarse en el aria de Micaela, 'C'est des contrebandiers le refuge ordinaire', forzada, dicha con poco fundamento y escasa entidad, como prueba de los muchos momentos en los que la intención de los intérpretes cedió en favor de una dirección musical acústicamente agotadora . La desenfrenada interpretación del preludio con la orquesta deslavazada, el tono general nervioso, tenso, la dureza rítmica, a veces marcial, el sentido fuertemente extravertido y la abundancia sonora definieron la propuesta de la directora Eun Sun Kim. La actual titular de la Ópera de San Francisco, de sólida carrera internacional, de gesto implacable e innegociable criterio, ha traído hasta Madrid una 'Carmen' más propia de un espectáculo grandilocuente que de un drama de naturaleza humana e inquietante.Y a la postre, este hecho altera la percepción general, incluyendo la puesta en escena de Damiano Michieletto . Porque pese a la mala acogida que ayer le dispensó el público (por otro lado muy generoso con la dirección musical y todos los intérpretes), la propuesta del director italiano manifiesta oficio e ideas fundamentadas que convierten en anécdota ese aire a veces mexicano que tiene un escenario que se vincula a la España profunda de los setenta, en una clara demostración de que al tópico de 'Carmen' se sigue sumando una percepción anecdótica del país. Como inspiración se han citado las películas de Sergio Leone y los dramas de García Lorca, y de esta combinación surge el tono neorrealista con el que se fideliza la literalidad del drama, y el añadido meramente causal de la figura de la madre de Don José, que vestida de negro, sobria y muda observa la acción. A favor de la propuesta escénica está su trabajada ejecución, la razonable visión que ofrece de los personajes y, sobre todo, la posibilidad de ofrecer un espacio sensato en el que 'Carmen' revitaliza su fortaleza ultravaronil (en palabras de María Lejárraga), su afán heroico, su sentido universal y su permanente actualidad: aquellos detalles que la soprano Aigul Akhmetshina reúne en su muy moderna visión del personaje.