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Iron Maiden vende su catálogo musical, derechos de nombre e imagen a la empresa de un miembro de ABBA

Iron Maiden vende su catálogo musical, derechos de nombre e imagen a la empresa de un miembro de ABBA

por Noemi Vega on julio 14, 2026 at 4:59 pm

La banda británica de heavy metal Iron Maiden comienza una nueva etapa creativa al firmar una alianza con la empresa sueca de entretenimiento Pophouse Entertainment, cofundada por Björn Ulvaeus , de ABBA.La compañía ha adquirido una participación del 50% de los derechos sobre su música, imagen y nombre —incluido 'Eddie', la icónica mascota de la banda—, aunque no se han dado más detalles sobre el acuerdo, según ha informado la revista musical 'Billboard'. En este sentido, la colaboración, que se lleva negociando durante el último año entre Pophouse y el cománager de la banda, Andy Taylor, permitirá a Iron Maiden comenzar «nuevos proyectos creativos» que conecten con los seguidores actuales del grupo, además de «acercar su extenso catálogo a nuevas audiencias» , según recoge el comunicado e informa 'Variety'.Noticia relacionada general No No Los artistas que cantarán en la final del Mundial: Shakira, Madonna, Justin Bieber y BTSMás allá de las experiencias en directoEl grupo, que se formó en 1975, ha conseguido mantener la relevancia y posicionarse como una de las bandas de metal más longevas e influyentes de todos los tiempos, con aproximadamente 100 millones de discos vendidos a lo largo de 17 álbumes de estudio, además de varios premios a sus espaldas. Hace unos días, como parte de la presentación del Edd Fest en Knebworth House, Pophouse y Iron Maiden han lanzado su primera colaboración creativa: la exposición 'The Infinite Dreams Experience', en la que se repasan los 50 años de trayectoria musical de la banda y se sitúa a Eddie como pieza fundamental de toda su carrera. Más allá de este homenaje, la alianza incluye la grabación de la gira mundial 'Run for Your Lives', en la que están inmersos actualmente, para un «importante proyecto cinematográfico» , mientras otros planes de futuro pasan por «ampliar las experiencias interactivas para los fans» y el «desarrollo de un universo digital centrado en Eddie», ha señalado Variety.Una sinergia poderosa para ambosSobre la alianza, la directora ejecutiva de Pophouse, Jessica Koravos, ha declarado que, gracias a la colaboración, la banda cuenta ahora con « la inversión y el potencial creativo necesarios para seguir evolucionando durante las próximas décadas», de acuerdo con el medio estadounidense. Y subraya el privilegio que es «apoyar al grupo en su nueva etapa y contribuir a que su extraordinario legado perdure para los fans».Por su parte, el manager del grupo, Rod Smallwood, también ha dejado claro el entusiasmo por la relación y la posibilidad que ahora tienen de «llevar a cabo, facilitar y financiar» sus planes y sueños más rápido de lo que jamás imaginaron. «El interés por la banda nunca ha sido mayor y esta alianza estratégica en la que hemos estado trabajando ha dado sus frutos», ha continuado. El representante reitera que «aún queda mucho de Iron Maiden por venir».

En el último ensayo de 'Omega': «Al echarnos del sello, Morente me dijo que estábamos en el buen camino»

En el último ensayo de 'Omega': «Al echarnos del sello, Morente me dijo que estábamos en el buen camino»

por Israel Viana on julio 14, 2026 at 2:51 pm

Son las tres de la tarde cuando llegamos a la sala El Tren, a las afueras de Granada. Es miércoles y está cerrada al público. Nos dirigimos rápido a la puerta trasera para refugiarnos del sol, justo en el momento en que llega un coche. Son Soleá Morente y su madre, la bailaora Aurora Carbonell. Entramos juntos. En el interior hay ocho o nueve personas dando las últimas indicaciones, hasta que nos callamos y Kiki Morente sale al escenario descalzo, con unas bermudas moradas y una vieja camiseta de propaganda de un Golf GTI de 1976. De fondo se escucha la voz grabada de su padre cantando.Sobre esta indumentaria casual, cual mono de trabajo, el joven cantaor lleva una chaqueta negra con los nombres de Federico García Lorca, Leonard Cohen y el propio Enrique Morente escritos a mano. Se sienta en una silla y recita unos versos: «Larga vida al Estado / quién quiera que lo hiciese». Es la adaptación de 'A Singer Must Die', tema grabado por el cantautor canadiense en 1974. Luego entra la batería como un trueno junto al resto de músicos, entre guitarras flamencas, coristas, palmeros, Juan Codorniu a la guitarra eléctrica y Antonio Arias al bajo. Son las primeras notas de 'Manhattan (First We Take Manhattan)'.Con esta versión que Enrique Morente (Granada, 1942-Madrid, 2010) incluyó en su disco 'Omega' comienza el último ensayo antes de que su hijo y Lagartija Nick inicien este sábado, en Córdoba (Festival de la Guitarra), la gira del 30 aniversario de aquel último terremoto de la historia del flamenco. Seguirá por Madrid (Noches del Botánico, 14 de julio), Huesca (Pirineo Sur, 24), Marbella (Starlite, 15 de agosto), Granada (Jardines del Generalife, 27, 28 y 29), Barcelona (Palau de la Música, 30 de octubre) y Valencia (Auditorio Roig Arena, 22 de noviembre).Noticia relacionada No No De farra por Jerez con Los Delinqüentes Israel VianaLa banda ha invitado a ABC a esta última prueba en familia. «¡Ole! ¡Impresionante!», jalea Soleá mientras Aurora le hace un gesto de aprobación a Kiki. Suena 'Vals en las ramas' y 'La aurora de Nueva York'. Madre y hermana se acercan al pie del escenario para felicitar a la banda. Al arrancarse los palmeros, se escucha: «¡Bravo, tío Antonio!». Es Antonio Carbonell, hermano de Aurora, compositor y representante de España en Eurovisión en 1996. Justo cuando interpretan 'Aleluya', aparece en la sala La Plazuela. «El disco es la hostia, nos motivó a hacer la música que hacemos. Si no hubiera existido, habríamos sido un grupo diferente. Toda la vida escuché cante y guitarra, pero 'Omega' me hizo descubrir que el flamenco se podía deconstruir para hacer con él lo que quisiera», me comenta Manuel Hidalgo, 'El Indio'. «Aurora siempre me dice que, si Enrique viviera, habría querido hacer algo con nosotros», añade Luis Abril, 'El Nitro', con una sonrisa. «Al comenzar a preparar la gira, no quisimos ni copiar ni evolucionar lo que Antonio y Lagartija hicieron con mi padre. Como mucho, traducirlo y mostrarle a mi generación lo que yo escuché en casa y lo que para mí es este disco que puede que algunos jóvenes no hayan escuchado. Sinceramente, está tan bien hecho que es difícil cambiar algo», explica Kiki. Hace nueve años, su otra hermana, Estrella Morente, señalaba a ABC que todos los que participaron en su gestación contaban un inicio diferente, convencidos de que llevaban razón: «Es importante, sin embargo, saber que llevaba fraguándose mucho tiempo», subrayó la cantaora. Leonard CohenAl parecer, en 1991, el biógrafo oficial, traductor y amigo personal de Cohen, Alberto Manzano, tuvo la idea de hacer un disco de homenaje con versiones del cantautor en clave flamenca. Sería su regalo de 60 cumpleaños. Primero pensó en Camarón, pero cuando este murió, descubrió a Morente y se enamoró de su voz. Se encontraron en Barcelona y le puso precisamente 'First We Take Manhattan'. Morente reconoció enseguida armonías del flamenco y empezó a soñar con el que sería el gran salto mortal de su carrera. Primero adaptó la música de 'Take This Waltz', 'Hey, That's No Way To Say Goodbye' y 'Dama errante' con ayuda del guitarrista granadino Raúl Alcover. El cantaor se ocupó de las letras. Los astros se alinearon cuando Manzano le puso a Cohen el disco que Morente grabó con Sabicas, 'Nueva York / Granada' (1990), y 'Negra, si tú supieras' (1992). Este se quedó tan asombrado que llegó a decir: «Si Morente canta mis canciones es como si lo hiciera Ray Charles». En 1993, con motivo de la visita del canadiense a Madrid, se produjo el primer encuentro entre ambos genios en el Hotel Palace. Morente se obsesionó con el proyecto y, en 1995, Lagartija Nick se involucró de lleno en él. «Si quieres resumirlo, 'Omega' nace en el bar Provincias [abierto por el primo de Enrique en 1945], cuando regresa con su familia a Granada. Nos encontramos allí y me dijo: 'Antonio, ahora que he vuelto, podemos hacer algo'. Le planteamos que colaborara en 'Su', el disco que estábamos grabando Lagartija Nick, pero la idea del primer tema que hicimos juntos, 'Omega (poema para los muertos)', fue de mi hermano [Jesús Arias, periodista y exguitarrista del grupo de punk TNT fallecido en 2015], que conocía a Enrique y había hecho un estudio profundo de esa obra de Lorca», recuerda.Kiki Morente, con su madre y su hermana, bromeando en el ensayo. Txema Rodríguez«Una iluminación»«El primer día que nos reunimos en el local –continúa– la canción salió en veinte minutos. Fue una iluminación, y pensamos que, si había salido tan rápido, podríamos hacer mil, así que nos repartimos poemas de Lorca. Además, Enrique ya tenía esas maquetas con versiones de Cohen y nos pusimos manos a la obra». Kiki interrumpe: «¡Como si fuera fácil! Antonio lo cuenta de una manera muy natural, pero yo lo veo como un milagro irrepetible. Ese encuentro de mi padre con Lagartija y Jesús en el bar de mis tíos, la amistad que forjaron y cómo miraron hacia adelante con el mismo espíritu… ¡uf!». El camino, sin embargo, no fue nada fácil. Eric Jiménez, batería de Lagartija Nick, abandonó las grabaciones y se fue con Los Planetas. Después le siguió el resto de la banda, pues le echaban en cara que estuviera tirando por la borda la carrera del grupo cuando mejor se encontraba. Arias reconoce ahora que no le faltaba razón: «En mi entorno roquero me decían: 'Esa ruina te la buscas tú'. Eric me lo dijo claramente: 'Ese disco no va a salir nunca'. Parecía verdad, porque eran dos mundos opuestos que chocaban, como habéis visto en el ensayo. Como un abrazo en medio del abismo. ¡Muy complejo! Era lógico pensar que no iba a salir y, además, Los Planetas estaban ya en una multinacional. Enrique me vacilaba: '¡Antonio, se te va todo el mundo!'. Y añadía: '¡Pero aquí está el tío Enrique!'». Al escuchar la anécdota, Kiki se parte de risa: «Aquí sigues, empeñado en lo mismo», bromea. «¡Ya ves! De hecho, fue en esa época cuando perdí el pelo, pero si un genio como tu padre me decía ven, lo dejaba todo. Dormir, convivir, componer y tocar en directo con él fue como ganar el premio gordo. Aprendí muchísimas cosas que me han servido toda la vida», añade el bajista de Lagartija Nick. Lo peor, sin embargo, estaba por llegar. Arias recuerda que, en plena grabación, alguien entró en el estudio, le comentó algo a Morente y este desapareció. Al cabo de unos minutos, nos informaron: «Ha muerto su madre». «Joder, tío, lo de Encarna fue un golpe tremendo. En el entierro le dije: 'Enrique, tómate esta semana o el tiempo que necesites'. Y respondió: '¿Una semana? Esta misma tarde volvemos al estudio'. En lugar de detenerse, decidió afrontar el luto cantando. Fue una lección, todavía me emociono al acordarme», asegura. «La muerte de mi abuela está en el disco –subraya Kiki–. Ella falleció justo cuando el trabajo estaba en plena ebullición, en mitad del 'Poema de los muertos'. Mi padre se encontró en carne viva y aprovechó ese dolor para canalizarlo a través de la música». Antes de finalizar el trabajo en el estudio, presentaron dos de las canciones, 'Omega' y 'Aleluya', en el Teatro Albéniz de Madrid. Primero actuaron Morente y Tomatito solos. Cuando todo el mundo se puso en pie a aplaudir, detrás de una cortina, sin avisar, apareció Lagartija Nick haciendo acoples con la guitarra eléctrica. «¡Ese día hubo una bronca tremenda! La gente gritaba: '¡Asesino!'. Enrique tenía una sonrisa extraña, como de niño terrible. Intentamos salir a fumar y, en ese momento, un íntimo amigo de la familia, el actor Nicolás Dueñas, nos soltó: '¡Ni se os ocurra salir del camerino, os matan!'. Creíamos que exageraba y, al salir y ver a la gente, ¡uf!, volvimos corriendo. Nos querían aniquilar», rememora Arias.—¿Tan fuerte fue?— Antonio Arias: ¡Claro! Tu padre estaba deseando presentar algo de 'Omega' para ver cómo reaccionaba la gente. Fue una bronca terrible, pinchamos en hueso. Ten en cuenta que nos jugábamos la vida con aquel disco. No había un productor ni directivo que nos dijera: «Parad». Todas las decisiones eran nuestras. Le presenté el proyecto a Sony, donde estaban Lagartija Nick y Cohen, y me dijeron: «Esto es una mierda. Fuera». Enrique me preguntó: «¿Qué te han dicho?». «Me han echado de la compañía». Se descojonaba, pero reaccionó echando más leña al fuego. «Si nos echan del sello y de todos lados, estamos en el buen camino». Tenía tanto interés en 'Omega' que una vez me dijo en broma: «Es el único disco tuyo que he escuchado, Antonio» [risas].—Ahora lo cantaréis con el público a favor, es más fácil.— A. A.: Peor que nos trataron, no nos van a tratar. — K. M.: Para vosotros fue mucho más difícil, claro, porque fue una hecatombe. Hoy ya es considerada una obra magna, pero una vez que te subes al escenario, requiere mucha intensidad. No es cantar cualquier cosa.— A. A.: Para mí ahora es como tocar con mi hermanillo pequeño. Nos hemos hecho un juramento y aquí seguimos.

La UE niega a Rosalía el registro de la marca 'LUX' porque se puede asociar al lujo

La UE niega a Rosalía el registro de la marca 'LUX' porque se puede asociar al lujo

por ABC on julio 14, 2026 at 12:45 pm

Rosalía no podrá registrar por ahora la marca 'LUX' en la Unión Europea. La Oficina de Propiedad Intelectual de la UE ( EUIPO ) ha rechazado su solicitud al concluir que la palabra no sería identificada por parte de los consumidores como una marca, sino como un término que describe productos y servicios de lujo o de calidad superior. La cantante había solicitado proteger el nombre para comercializar desde ropa y discos hasta servicios relacionados con actuaciones musicales y entretenimiento.El rechazo se basa en que para los consumidores angloparlantes y rumanos, el término «LUX» evoca de forma inmediata conceptos como lujo , exclusividad o calidad premium. Según la normativa europea, eso es suficiente para impedir el registro de una marca en toda la Unión.Durante el procedimiento, la defensa de la artista alegó que «LUX» no debía interpretarse como una abreviatura de luxury. Sus representantes sostuvieron que la palabra también puede hacer referencia a la unidad de medida de la iluminación o al término latino para «luz» , por lo que, a su juicio, poseía un significado propio y suficientemente original para funcionar como marca comercial. También recordaron que existen otros registros con ese nombre y que una solicitud equivalente había sido aceptada en Reino Unido.Noticia relacionada opinion No No ES FÚTBOL Y ES FEMENINO Aitana y Rosalía, dos estrellas mundiales de presente y de futuro Manuel MerineroSin embargo, la EUIPO considera que, en el contexto de productos como ropa, discos, accesorios o espectáculos musicales, el consumidor interpretará «LUX» como un mensaje publicitario que resalta la exclusividad o la alta calidad de esos productos y servicios. Para respaldar esa conclusión, el organismo cita ejemplos de uso habitual del término en Rumanía para expresiones como «ropa de lujo», «equipos de audio de lujo», «ediciones de lujo» o «eventos de lujo», entendiendo que el público está acostumbrado a relacionar esa palabra con una cualidad y no con el origen empresarial de un producto.La resolución también descarta que los registros anteriores invocados por Rosalía cambien el resultado. La Oficina recuerda que cada solicitud debe analizarse de manera independiente y que las decisiones adoptadas por otras oficinas nacionales, incluida la británica, no condicionan el criterio aplicable en la Unión Europea. La artista todavía puede recurrir la decisión si quiere intentar que 'LUX' llegue a convertirse en una marca registrada en el mercado comunitario.

Entre el amor y la furia: el mejor Nick Cave en años cierra el Mad Cool

Entre el amor y la furia: el mejor Nick Cave en años cierra el Mad Cool

por Israel Viana on julio 12, 2026 at 12:35 pm

Varios operarios pasando la aspiradora por el escenario minutos antes. Un visillo de tul blanco gigantesco en el fondo. Casi había caído esa «larga y oscura noche» a la que le canta en su último disco, 'Wild God', cuando Nick Cave apareció sobre el escenario principal del Mad Cool y nos soltó tres bofetadas: 'Get Ready For Love', 'From Her To Eternity' y 'Train Long-Suffering'. El público reaccionó durante esos primeros minutos como si estuviera asistiendo a un exorcismo, con el australiano moviéndose como un animal enjaulado con su espigado cuerpo de Bela Lugosi en el papel de Drácula . Antes de que acabaran esos tres temas, el cantante ya había caminado sobre las cabezas y estrechado las manos de todos los que le miraban desde las primeras filas como si fuera el mismo Elvis. «¡Gracias jodido Madrid!».Cave lleva unos años demostrando que la música ha sido su salvación . El medio más rápido para cicatrizar sus heridas y olvidar los golpes que ha recibido en la última década, con las pérdidas de su exnovia y colaboradora Anita Lane y de sus hijos, Jethro y Arthur. Después de que este último se precipitara por un acantilado tras consumir LSD, el compositor reconoció: «La rabia y el odio perdieron su encanto después de su muerte». Anoche, sin embargo, no lo parecía, a juzgar por la violencia musical que desató con Colin Greenwood, de Radiohead, machacando el bajo.Durante esta última jornada del festival madrileño –con 48.000 asistentes, curiosamente la menos concurrida de todas–, se produjo la enésima catarsis de Nick Cave. Otra de esas ceremonias de purificación a las que nos tiene acostumbrados, usando su propio dolor como un estímulo para hacer de las suyas. Unas veces gritando como en 'Tupelo' y aporreando su teclado como en 'Red Right Hand', uno de los mejores momentos de la actuación, como si el mismísimo Tommy Shelby fuera a aparecerse sobre el escenario mientras la multitud tarareaba la melodía como hinchas de fútbol.Noticia relacionada general No No Getafe pone un centenar de multas y cierra el parking del Coliseum por el caos de movilidad en el Mad Cool Amina OuldOtras, acariciando su piano, con su impecable traje negro, como en 'Carnage', 'Wild God' y, especialmente, 'O Children'. Ellis tocando el violín en difícil equilibrio sobre una silla y miles de seguidores uniéndose al coro de gospel en el estribillo: «Niñoooos / alcen la voz». Quién se lo iba a decir a José Luis Perales con su «que canten los niños, que alcen la voz» de hace 40 años… con perdón.«Joy»El 'Tupelo' –«¡esa misma negra!», gritó alguien– cogió la cabeza a un seguidor y este quedó como hipnotizado. Sonó entonces 'Joy', el momento más bonito. Dos notas más de piano por aquí, otro coro de fondo por allá y el capo recitando versos sueltos como si fueran salmos. Cave se quedó solo cantando a capela, con la audiencia escuchando en el más absoluto silencio y sin apenas móviles grabando. Magia. Apareció un gran «joy» («alegría») en la pantalla en la canción más triste del mundo. Pura belleza la de este tema. Cuanto menos hay, más emociona. Resulta un tanto extraño escuchar una música tan solemne en un entorno como el de los macrofestivales, repletos de estímulos extramusicales, carteles luminosos, reclamos publicitarios y hasta una noria gigante dominando el recinto. Fue la puerta de entrada al tramo final del concierto, en una especie de montaña rusa en la que los Bad Seeds tocaron 'Henry Lee' –con una de sus coristas de voz portentosa en vez de PJ Harvey–, 'Papa Won't Leave You, Henry', 'Jubilee Street' y 'The Weeping Song'. Cave ya sin chaqueta y la camisa completamente empapada en sudor, hasta llegar el momento mágico de 'Into My Arms'. Una última catarsis, esta vez colectiva, para cerrar el concierto con todo el mundo susurrando el estribillo. «¡Qué bonito!», comenta el cantante mientras escucha callado al público. He visto a Nick Cave seis veces en directo, desde La Riviera a finales de los 90 hasta el Movistar Arena hace dos años, y esta, sin temor a equivocarme, ha sido la mejor de todas. David Byrne y PulpNo debe ser fácil actuar el mismo día que él, debió pensar Jalen Ngonda cuando se enfrentó al solazo cuatro horas antes. El estadounidense convirtió el escenario principal en un pequeño club de rhythm and blues. La Motown en vena a casi 40 grados sin necesidad de grandes aspavientos. Poco antes de las 20.00, The Black Crowes . «Os vamos a dar un jodido día soleado de rock and roll», soltaba su vocalista, Chris Robinson. «¡Qué rollazo tiene bailando!» se escucha cerca, antes de que la banda se lance a por 'Remedy', 'Sting Me' y otros temas de 'Shake Your Money Maker', uno de los discos fundamentales de los 90. Ejercicio de nostalgia que Leiva disfrutaba, pasando desapercibido, desde la torre frente al escenario. El líder de The National, Matt Berninger comparecía en solitario en el escenario Orange con una propuesta mucho más íntima. Un contrapunto reposado al resto de la jornada en la que también actuaron Nina Kraviz, Kasabian –que tuvo la mala suerte de coincidir con Cave–, Richie Hawtin –defendiendo cual lobo solitario la mejor música electrónica de las últimas tres décadas– y David Byrne en estado de gracia a sus 74 años. No es fácil encontrar a artistas capaces de mantenerse tan creativos después de medio siglo de carrera con su naturalidad. El que fuera cerebro de los Talking Head atrajo a buena parte de los 50.000 asistentes y les regaló algunos clásicos como 'Psycho Killer', 'Once in a Lifetime' y 'Burning Down the House'. Fue el más divertido y extravagante. Un poco de pop, rock para intelectuales, ritmos latinos y hasta música africana. Una actuación cercana a la performance, bailarines incluidos. Cerró Pulp. El regreso a Madrid de Jarvis Cocker era otro de los platos fuertes de esta edición, que demostró no haber perdido mucho de su magnetismo. El cantante, uno de los reyes del britpop en los 90, sigue siendo un buen maestro de ceremonias. A diferencia de Nick Cave, con mucho más humor e ironía, pero de elegancia parecida, y un buen puñado de éxitos que se tararearon de madrugada, como 'Disco 2000', 'Babies' y 'Do You Remember The First Time?'. Y acabó, cómo no, con el apoteósico de 'Common People'.

¿Kings of Leon y los Pixies o fútbol? El público del Mad Cool dividido entre dos pasiones

¿Kings of Leon y los Pixies o fútbol? El público del Mad Cool dividido entre dos pasiones

por Miriam González Ruiz on julio 11, 2026 at 3:22 pm

El rock volvió a ocupar el sitio que le correspondía en el Mad Cool 2026 . Twenty One Pilots cerró un día de escándalo con Kings of Leon, Pixies y la selección española de fútbol como segundos -o primeros, depende de a quién le preguntes- protagonistas. Tras 15 años sobre los escenarios, el dúo estadounidense se ha consolidado como una de las bandas referentes para muchos jóvenes adultos. Ellos mismos han crecido junto a su música, con un espectáculo muy trabajado entre temas más antiguos como 'Heathens', otros más modernos como 'The Contract' y algunos que han pasado a la historia como 'Doubt', 'Stressed out' y 'Ride', coreadísima por todos los presentes. Un concierto sencillo en comparación a quienes horas antes batallaban contra la marea roja. Los grupos Kings of Leon y Pixies se enfrentaron al peor de los enemigos, los aficionados al fútbol. Los leones tienen una maldición con el Mad Cool, en 2025 no pudieron acudir y en 2026 su magnífico concierto coincidió con el partido, aun así, los estadounidenses supieron sobreponer su música al son de España. Su rock, nada estridente, se encuentra en ese punto medio entre géneros donde corear, saltar y mini 'pogos' son completamente compatibles. Canciones como 'Revelry' y 'Waste a Moment' conseguían despistar la mirada de los aficionados españoles; 'Closer' combina sonidos más electrónicos con rockeros y 'Sex on Fire' puso a baila a todos los seguidores. Pixies cantó en primer lugar y la veterana banda demostró que no se necesitan grandes espectáculos para confirmar su dominio sobre los escenarios. Temas como 'Debaser', 'In Heaven' -interpretada por la única mujer de la banda- y 'Piner Caribou' sorprenden por la versatilidad a la que ha llegado la banda a lo largo de sus casi 40 años en la música. La cancion que desató la locura fue 'Where is my mind?', una de las más famosas e interpretada tras el primer gol de EspañaNoticia relacionada general No No Florence + The Machine, Jennie, Zara Larsson y Lorde dividen al público en la jornada de las mujeres del Mad Cool Miriam González RuizAbriendo ese inmenso escenario principal, a primera hora de tarde -en esta ocasión sin demasiado calor gracias a las nubes salvadoras- apareció en escena Halsey. La cantante estadounidense tiene mucha personalidad sobre las tablas y eso se contagia cuando en canciones como 'Castle' pide que el público salte y el público responde gustoso. Alrededor de su gira The girl in the corner ha construido una buena temática que conduce a los presentes a través de canciones como 'Dogs Years' y 'Experiment on Me', donde sale su lado más rockero.A pesar de que el escenario principal, y la pantalla de Ouigo -esa en la que se proyectó el partido-, se llevaron casi todas las miradas, muchos melómanos se acercaron al segundo escenario más importante del festival para ver dos grandes actuaciones. Holly Humberstone es una cantautora que encandila por su dulce voz, su pop-rock británico acompañó en los minutos de espera ante el pequeño retraso del concierto de Pixies, aunque canciones como 'Falling Asleep at the Wheel' animaban a quedarse con ella. A Sigrid le ocurrió algo similar, su voz de sirena llamaba al público a acercarse a escucharla, sin embargo cuando te acercas a la noruega cambia de registro y descoloca con temazos como 'Don't Kill My Vibe'.Blody y Midnight GenerationCuando los focos de los escenarios más grandes se apagan, aparecen bandas que arrastran un pequeño club de fans y que encandilan a los presentes que no les conocen. Los Blody y Midnight Generation son el ejemplo perfecto. En los escenarios 4 y 5, aparecen estos grupos de habla hispana para darse a conocer ante un público nuevo. Los Blody son un grupo de jóvenes españoles que no llega a la treintena -salvo el teclista que destaca sobre manera- y que son la definición del rock en sus inicios. Tienen fuerza y energía y no les importa mostrar su opinión sobre las personas y situaciones particulares en canciones como 'Deja de mirarme así' y 'No me callo ni a palos'. Midnight Generation, por su parte, es una banda mexicana que combina funk, pop, disco y electrónica, pero sobre todo destacan estas dos últimas por su sonido ochentero y psicodélico, una combinación perfecta para ver a jóvenes y adultos disfrutando juntos en la tercera jornada del festival madrileño.