La melancolía y el amor envuelven con una fina capa las canciones y las palabras de Pablo Alborán , aunque ambas formas de expresión se sostienen con la certeza de que cada afirmación que hace el malagueño están expuestas desde lo más hondo de su ser. ¿Dónde estaría Alborán sin su 'Saturno', sin su refugio, sin sus promesas de amor? Pero, ¿dónde estaría Pablo sin sus reivindicaciones de la sanidad pública, sin su faceta actoral y sin su defensa de la autenticidad? Dos versiones inseparables, un cantante dueño de una carrera de 15 años que no pesa sobre los hombros sino que es la motivación para seguir adelante.Este 2026 Pablo Alborán celebra la vida, su trayectoria, su último disco y a sus seguidores, pero también celebra a su país. Tras un mes girando por América del Sur, el malagueño llega a España para presentar este KM0 Tour que tuvo su primera parada en Bilbao. «Fue espectacular, el cariño de la gente... Yo estaba nervioso porque es el primer concierto en España y ya tenía ganas de llegar a mi tierra, de devolver todo el cariño que me han dado, porque es gracias a mi país, a mi público de mi país, que me he podido ir fuera», confesaba Alborán con una imborrable sonrisa. Un concierto que no solo supuso el pistoletazo de salida de un mayo movido –la noche de este viernes actuará en Barcelona, el 21 en Madrid y el 30 en Valencia– sino que además fue una noche llena de sorpresas, hasta para el propio cantante. Una pareja subió al escenario mientras cantaba 'Tu refugio' y ante la atenta mirada del Bilbao Arena, el novio hincó rodilla, la novia es shock, él no dejaba de llorar y, mientras, Alborán con la voz entrecortada continuó con el espectáculo. «Fue brutal», admite, «no me lo esperaba para nada, además es lo que uno siempre desea que pase». 2.000 kilómetros, eso rezaba el cartel por el que subieron al escenario, para ver al cantante que compone la banda sonora de esta y de otras muchas historias de amor, que terminó con el mejor final.Noticia relacionada general No No Hombres G: «A nuestros hijos les pedimos que no hagan lo que hacíamos nosotros» Nacho SerranoPablo Alborán confiesa que su Km0 siempre será su Málaga, su gente y su familia, pero el cantante no acostumbra a dar pasos de cero y este nuevo tour mundial le llevará por media Europa y Estados Unidos. Aunque sea un año especial, el malagueño cree que «todas las giras son un homenaje a su carrera, porque nunca dejo de cantar las canciones que son importantes para la gente y para mí». Unos conciertos que en sí mismo son únicos y especiales. Cuando es preguntado por la moda de las residencias, como las de Shakira con 11 días en Madrid o la de Harry Styles con 30 conciertos en Nueva York, reflexiona sobre el trabajo detrás de estos trabajos. «Mantenerse tras 16 años es duro, pero a mí me gusta girar –explica Alborán– es más agradecido y más trabajoso porque estás yendo a varios lugares, no todos tienen los mismos recintos ni las mismas capacidades y estás constantemente buscando la manera de contentar a todo el mundo, pero a la vez creo que es necesario, porque no todo el mundo puede ir a una ciudad en concreto a hacer una residencia». Asimismo se pausa un segundo para reflexionar sobre la autenticidad en sus shows: «Lo que intento es que la gente pueda vivir una experiencia completa, que pueda ver un visual donde entiendan el universo de cada canción, que puedan soñar un poco, que tengan un poquito de suspiro en el momento en el que vivimos, que vayan a un concierto a disfrutar, a olvidarse del móvil, a olvidarse de las noticias y poder disfrutar un poco de ellos mismos».Más allá de la músicaLas facetas de Pablo Alborán son múltiples y muy inesperadas. Hace unos años confesó que un familiar pasó por momentos delicados que les llevaron a pasar más de una noche en el hospital, desde entonces se convirtió en un abanderado de la donación de médula –donación que le salvó la vida a su pariente– y de la sanidad pública. Alborán cree que esta faceta más reivindicativa «es una responsabilidad que no he elegido, pero tengo que defenderla». Aceptando que «la sanidad privada tiene su función» también explica que «no se puede descuidar lo que nos ha hecho ser el país que somos durante años». Pero más allá de la institución, el malagueño se centra en el «personal que trabaja en la sanidad pública y se deja la vida por los pacientes», siendo nosotros quienes tenemos que «apoyar no solo a los médicos, sino a los celadores, enfermeros, enfermeras, a todo el que sostiene la sanidad, porque están pidiendo ayuda, y no podemos esperar a que haya otra pandemia , a que uno caiga en estar enfermo, para darse cuenta de lo valiosos que son». «Y luego, lo que más me ha sorprendido ha sido la capacidad humana, la bondad, la humanidad que sentí cuando estaba en la cámara de aislamiento con esta persona, ver que te hacen sentir acompañado, te acompañan con una mirada, no les ves la boca, pero están ahí contigo, sosteniéndote el peor momento de tu vida».El hombre que nunca deja de trabajar paró un tiempo y después regresó más fuerte y con más fe en las personas. Y es que desde entonces el cantante saltó a la pantalla pequeña protagonizando la serie 'Respira', que comenzó las grabaciones de la tercera y última temporada esta misma semana. Y quien sabe si le veremos en próximo proyectos audiovisuales, él mismo manifiesta poder seguir en este nuevo mundillo.