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Florence + The Machine, Jennie, Zara Larsson y Lorde dividen al público en la jornada de las mujeres del Mad Cool 2026

La segunda noche del Mad Cool 2026 llegó a su fin tras una jornada de intenso calor, pequeños retrasos, mucho talento y un público dividido. La gran esperada de la jornada era Florence + The Machine, una banda consolidada que no decepciona en cuanto al contenido y las formas, pero que descoloca si no conoces su trayectoria. Los británicos, capitaneados por Florence Welch, representan la encarnación de las brujas que en Salem hubiesen quemado en la hoguera. Su indie rock reconforta en canciones como 'King' y 'Buckle', y saca el lado más hippie de los presentes con sus temas más conocidos, 'Dogs Days Are Over' y 'Free'. Aunque, muy probablemente, 'Shake It Out' era la canción más conocida por el público joven, y es que desde la interpretación de Amaia en Operación Triunfo, este temazo se ha convertido en parte de su marca personal.Florence representó la calidez y el descanso, pero para aquellos que no querían descansar en el césped artificial del recinto Mad Cool, hubo opciones muy llamativas. En un día dedicado al pop y a la Generación Z, Jennie se convirtió en uno de los espectáculos más impresionantes de la noche. La joven es miembro del grupo de K-pop BLACKPINK y su show en solitario está al nivel de los mejores festivales del mundo. Tras la caída de un telón rojo dio comienzo una obra de teatro coreografiada hasta el más mínimo detalle, mientras comenzaba el espectáculo decenas de aficionados corrían para no perderse ningún tema, entre ellos, 'Love Hangover' y 'Extra L'. Sin embargo, fueron 'Drácula' –la canción viral del momento– y 'Jennie' –su carta de presentación al mundo– las que desataron una locura colectiva contagiosa.Y de un escenario a otro, constantemente, del uno al dos para no perder detalle de ninguna de las grandes mujeres que encabezaron el cartel de esta segunda jornada. Zara Larsson también lo dio todo sobre las tablas. Su concierto fue la clave para corroborar que el segundo escenario no está en su mejor localización, grandes aglomeraciones para ver a una de las artistas del momento, una mujer que ha sabido reinventarse y seguir adelante. La cantante sueca se arropó en una escenografía muy natural –por las plantas, no porque estas fuesen de verdad– y una estética a lo Barbieland, con bailarinas y músicas que parecían muñecas, pero que dieron un espectacular concierto a pesar del calor. Interpretó dos veces 'Midnight Sun', como expresión de su nueva era y recordó los clásicos por que consiguió la fama, 'Lush life' y 'Symphony'. Quien no reniega de su único clásico porque no puede es Lorde. La artista neozelandesa interpretó 'Royals' como segunda canción, de reclamo para quienes no la ubicasen, y en breves instantes continuó con temas más actuales. La cantante y compositora enseñó cómo disfrutar sobre el escenario es más importante que cualquier opinión ajena, porque lamer un cristal tras el que hay una cámara es ser valiente. Eso sí, hay que admitir que aunque la joven es alternativa, interpreta con el sentimiento más puro visto en toda la jornada, canciones como 'Broken Glass' y 'Team' curan los corazones heridos. Otro de los grandes descubrimientos del día para muchos fue Reneé Rapp, quien inauguró el escenario principal enamorando a todos los presentes, por su voz y su estilo. En estos primeros momentos de la tarde, el público todavía estaba descansado y los 15 minutos de retraso no pudieron con el buen ánimo de los presentes, quienes en breves empezarían esas insufribles carreras de un escenario a otro, intentando, sin éxito, ver todos los conciertos. Mientras tanto, la cantante estadounidense interpretaría, mostrando su notable talento vocal, temas como 'Mad', 'In The Kitchen' –una dolorosa, pero preciosa declaración de intenciones– y 'Shy', entre perreos improvisados y con su público entregadísimo.A pesar de que la jornada giró en torno a estas grandes mujeres y artistas, hubo algunos hombres que destacaron por su buen hacer. Charlie Puth, fiel a su estilo, dio un gran concierto, tranquilo en ocasiones tras el teclado, y otras más intenso paseando por el escenario. 'We Dont Talk Anymore' y 'Attention' siguen formando parte de su repertorio festivalero. Quien también impresionó, no solo por su voz angelical sino porque choca de manera frontal con su aspecto físico, fue Teddy Swims. Un artista estadounidense que mezcla diversos géneros como R&B, soul, country y pop, consiguiendo una variedad de canciones que emocionan y divierten a partes iguales. Muy destacables las interpretaciones de 'The Door' y 'Lose Control', esta última muy coreada por los presentes.Y ante nombres tan llamativos, que encabezan los carteles y suenan por las radios, hay artistas más pequeños que también consiguen consolidar nuevos seguidores gracias a estos festivales. Zimmer90 es el ejemplo de que la sofisticación, la electrónica y el trabajo duro se ven reflejados en temas como 'What Love Is?' y 'Makes Me Wanna Dance'.