Este verano debuta en España la cantante María Mulata, una artista colombiana realmente especial, que representa todas esas músicas de su país que no reciben la atención mediática masiva de la que otras gozan. Su gira europea presentando su nuevo disco 'Etérea y Terrenal' arranca este viernes 17 de julio en Madrid , con un concierto en la sala El Intruso dentro del ciclo Veranos en Vivo, siendo su primera visita a la capital. También actuará dentro del festival LATIR el sábado 18 en la sala Para·lel 62 de Barcelona, ciudad donde repetirá en solitario el miércoles 22 en la sala Oasys.—¿Qué espera de su primera visita a España? —Siento curiosidad. España ha sido un puente histórico entre muchas culturas y me emociona pensar que mis canciones, nacidas en los territorios de Colombia, puedan encontrar eco allí. Creo que ha sido un punto de encuentro de las músicas del mundo y espero encontrar apertura y alegría para recibir la música diversa de mi país que aún falta por conocer aquí. Espero un encuentro íntimo, donde el público no solo escuche la música, sino que viaje con ella por el territorio.—Ha recorrido Colombia documentando las expresiones musicales de distintas regiones. ¿Cómo fueron esos viajes?—Creo que aún siendo graduada de música de la Universidad Javeriana, estos viajes fueron mi verdadera universidad. Más que ir a investigar, fui a aprender a compartir con cantadoras, tamboreros, parteras, pescadores y maestros que aún entienden la música como una forma de vivir y no como un espectáculo. Donde la música ha sido un elemento fundamental para atravesar realidades como la violencia, la pobreza, el abandono o el olvido, sin Bullerengue, cumbia y fandango habría sido muy difícil sobrellevar la vida en el territorio. Recuerdo noches enteras alrededor de un tambor, amaneceres en la boquilla junto a mi maestra Etelvina Maldonado, fiestas patronales donde la música era una conversación con los ancestros. Comprendí que cada ritmo guarda una manera distinta de entender el tiempo, la naturaleza y la comunidad.—¿Qué tiene de especial el tambor para usted?—El tambor me conecta con la vibración de la tierra, es el latir quizá el instrumento más antiguo de la humanidad. Antes que entretener, servía para reunir, sanar, avisar, celebrar, despedir, parir, conectarse con el más allá… Cuando siento el repique de un tambor siento que me conecta con algo muy profundo, con la memoria, con las ancestros, el linaje femenino, el útero.«'Etérea y Terrenal' nació después de atravesar una etapa muy difícil de mi vida, una verdadera noche oscura»—¿Qué mensaje envía 'Etérea y Terrenal'? ¿En qué momento vital nació?Nació después de atravesar una etapa muy difícil de mi vida, una verdadera noche oscura. Durante ese proceso entendí que no podía seguir separando mi parte espiritual de mi parte humana. Somos ambas cosas: etéreas y terrenales. Es un viaje de la oscuridad a la luz, a entender la vida y su fluir, habla de soltar, de aceptar las sombras, de la fuerza femenina, de nuestras abuelas, de la conexión con lo etéreo, lo mágico, la intuición, habla del amor real, que es el regreso a uno mismo.—El disco fusiona tradición y electrónica. ¿Se pone límites con la tecnología?—Las músicas tradicionales siempre han evolucionado y siempre han dialogado con nuevas herramientas. Por eso yo hablo de que mi música se encuentra en el espectro del nuevo folclore. Lo importante es la intención y lo que estos elementos aportan en la música misma, en la letra y en la atmósfera que quieres retratar para cada canción y su significado. La tecnología me interesa cuando amplía las posibilidades expresivas sin borrar la esencia de las músicas que inspiran mi trabajo, uniendo los instrumentos ancestrales, lo orgánico con lo contemporáneo, lo local con lo universal. —¿Cómo cree que afectará la IA a las músicas tradicionales?—La inteligencia artificial puede ser una herramienta extraordinaria para documentar, investigar o preservar archivos sonoros. Para ahorrar trabajo…sin embargo una tradición no vive solamente en una grabación o en una melodía, vive en el cuerpo, en el territorio, en la respiración de quienes la interpretan y en la relación entre las personas. Sé que la IA tiene 162 canciones de María Mulata con las cuales se alimenta, pero jamás podrá crear un ritmo vivo, una voz desgarrada y llena de dejos diversos….la emoción de quien habita el territorio… La IA podrá imitar estilos, pero no reemplazar la experiencia humana que da origen a esas músicas. Más bien nos obliga a preguntarnos ¿qué es aquello que solo los seres humanos podemos transmitir?—Ha sido nominada tres veces al Latin Grammy. ¿Fue decepcionante no ganar?—No hago mi música pensando en los premios, pero a veces es mejor tenerlos jaja… siempre alegra cuando se recibe un reconocimiento. Con el tiempo entendí que las nominaciones ya significan que tu trabajo está dialogando con la industria y con otros artistas más cuando eres independiente es un mérito aún más grande. Mi verdadera medida sigue siendo otra: que una canción acompañe a alguien en un momento importante de su vida, que ayude a sanar, a conectar con la emoción que se necesita. Los premios son pasajeros; las canciones permanecen. No me decepciona no ganar, sino las dinámicas de la industria. —¿Shakira, Karol G y Maluma representan la realidad musical colombiana?—Representan una parte muy importante y muy exitosa de Colombia. Sin embargo Colombia es muchísimo más amplia. Es un país con cientos de tradiciones musicales, lenguas, ritmos y formas de cantar que muchas veces no tienen la misma visibilidad internacional. Me gusta pensar que todos hacemos parte de la misma colcha de retazos y que todavía queda mucho por descubrir del patrimonio musical colombiano. —¿Siente que ahora su propuesta es mejor recibida en el extranjero que hace años?—Sí. Creo que hoy existe una mayor curiosidad por conocer las raíces culturales de América Latina. Durante muchos años el mundo consumió principalmente una imagen muy específica de nuestra música quizá Brasil y Cuba. Ahora encuentro un público interesado en escuchar historias, comprender los contextos y descubrir sonidos que antes permanecían invisibles. Totó fue parte fundamental en esta tarea de difusión de nuestras músicas colombianas, aún quedan muchas cosas por hacer y ya llevamos dos veranos consecutivos girando y es increíble la apertura en Europa y Asia por descubrir la música colombiana y la cultura latina.MÁS INFORMACIÓN Opinión Totó la Momposina, la reina del folclor colombiano—¿Cómo vivió la muerte de Totó la Momposina?—Fue profundamente triste. Totó no solo fue una artista inmensa; fue una guardiana de la memoria de Colombia. Gracias a ella, muchas músicas tradicionales llegaron a escenarios donde antes parecían impensables. Más que despedirla, siento que nos dejó una responsabilidad: seguir cuidando ese legado con respeto, creatividad y amor. Su voz seguirá siendo una de las grandes brújulas de mi música