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Serrat recibe en Roma el Premio Salvador Allende por su defensa de la democracia

Joan Manuel Serrat ha sido distinguido en Roma con el Premio Salvador Allende, un galardón otorgado por el Festival de Cine Ibero-Latino Americano de Trieste que rinde tributo a su trayectoria artística y a su incansable defensa de la democracia, los derechos humanos y la dignidad de los migrantes en el Mediterráneo.La ocasión ha reunido en Roma a un centenar de personas, entre ellas muchos embajadores e invitados del festival. Serrat ha levantado algunos aplausos y sonrisas al presentarse como «un hombre mayor tirando a viejo». «Vivo en paz, pero no resignado; envejezco en este mundo en el que el ruido no deja escuchar las voces; soy viejo, pero no soy invisible, y no quiero que me hagan invisible por ser viejo, ni a ningún otro por ser negro, ni por ser musulmán». El cantautor ha dado las gracias con un discurso en el que ha defendido los valores de la democracia y la libertad con citas de Antonio Gramsci, Rosa Luxemburgo y San Agustín. «Discrepar es lo que da vida a la democracia, es lo que la hace crecer», ha recordado. «Me gusta que el premio sea en memoria de Salvador Allende, figura emblemática de la lucha por el progreso, la libertad, la democracia, un representante que la izquierda siempre ha tenido simbólicamente más allá de un cargo, más allá de su honradez, como aquel símbolo que se inmoló en el lugar donde lo puso la historia, enfrentando ese golpe cívico-militar del 11 de septiembre de 1973», ha continuado. Ha confesado que no le gusta el mundo que vivimos, pues le obliga a «ser testigo de atrocidades que no tienen las unánimes y las consecuentes y contundentes respuestas que deberían tenerse», ha asegurado. «No se responde a masacres, a exclusiones de gente, a actos que en cualquier otro momento podrían ser considerados claramente como terroristas y dignos de estar en el Tribunal de La Haya», ha detallado. También ha sido muy aplaudido al pedir «socorro» para el también protagonista de su principal éxito, Mediterráneo, un mar «rebajado a nivel de ataúd» por la cuestión migratoria. Definido por la organización como «mitad músico y mitad poeta», el cantautor catalán, que lleva desde diciembre de 2022 fuera de los escenarios, ha vuelto a demostrar en la capital italiana que su compromiso no se retira. A sus 82 años, Serrat mantiene viva la palabra para recordar que la cultura y la memoria son los mejores antídotos contra la resignación.