Hace exactamente un año, el 1 de julio de 2025, el Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible estableciendo la prohibición de revender entradas con un recargo superior a la variación interanual del IPC y el cierre de las webs que no lo cumplan. Entrará en vigor de forma escalonada durante este verano, y a la luz de la evolución del fenómeno desde el día de la firma de la normativa, su aplicación va encontrarse un panorama extremadamente complejo. Y es que la reventa de entradas de espectáculos vive uno de los momentos de mayor crecimiento de su historia en nuestro país, que ya está en el podio europeo en cuanto a la reventa en conciertos de música junto a Inglaterra y Alemania. Así lo refleja el informe 'La segunda vida de las entradas: radiografía de la reventa en España', un amplio estudio de la plataforma 'fan-to-fan' Rebel Tickets que calcula que este mercado mueve ya hasta 700 millones de euros al año, representando entre el 10 y 15 % del total de la reventa en Europa (que a su vez supone el 29% del volumen mundial). Solo desde el fin de la pandemia, se ha podido ver un aumento del 20-30% anual.Según estimaciones del Ministerio de Consumo, el sector pasará de mover 322 millones de euros en 2024 a más de 932 millones en 2030, cifras que muestran un sector con un crecimiento my fuerte y sostenido al que habrá que hacer frente desde la regulación. Noticia relacionada No No Champions League Cazan a la reina de la reventa de la Champions: abonos a 2.000 euros Carlos HidalgoEl estudio señala que, en los conciertos y espectáculos de mayor demanda, entre el 10% y el 15 % de las entradas terminan revendidas (habiendo casos que superan esa cifra, como los conciertos de Bad Bunny , Karol G y Taylor Swift, que estuvieron entre el 12 y el 18 %), mientras que en eventos con menor interés el porcentaje oscila entre el 1 % y el 8 %. Por otro lado, en cuanto a los canales de reventa, destaca que una parte cada vez mayor de la reventa se produce en espacios sin supervisión , como Instagram, Facebook, Telegram, WhatsApp o plataformas de anuncios entre particulares.Este fenómeno, conocido como reventa encubierta, dificulta el control de la actividad, reduce la protección de los consumidores y favorece la aparición de fraudes. El informe resalta que la reventa encubierta conforma el 40-60 % de este mercado. Del mismo modo, también advierte que una de cada quince entradas revendidas a través de redes sociales presenta problemas de acceso al recinto por tratarse de entradas falsas, duplicadas o ya utilizadas.Junto a la posibilidad de enfrentarse a un fraude, la radiografía también hace hincapié en la cuestión del precio de las entradas. Estos suelen situarse entre un 70 % y un 130 % por encima del valor nominal de la entrada y, en conciertos con gran demanda, pueden superar el 300 %. Lo cual deja unos tremendos márgenes de beneficio para los revendedores de entre el 70 y el 300 % . Según el estudio, las reventas se dividen entre revendedores profesionales (15–20%), usuarios especulativos (30–40%) que utilizan bots, múltiples cuentas, scrappean entradas o compran varias entradas para revender alguna, y fans reales (40-50%) que venden por cambio de planes, error o necesidad personal.Las 'calvas' en las gradasAdemás, otra problemática es la de los asientos vacíos. El análisis muestra que entre el 5 % y el 10 % de las entradas emitidas acaban sin usarse, lo que provoca que los recintos no lleguen a llenarse pese a haber colgado el cartel de «sold out». Cuando una entrada sale del circuito oficial, el promotor pierde trazabilidad, control sobre la experiencia del asistente y capacidad de actuar ante incidencias.Ante este escenario, el estudio apuesta por reforzar la colaboración entre promotores y plataformas autorizadas para ofrecer alternativas seguras a los consumidores, al tiempo que reclama una mayor vigilancia sobre el uso de bots y campañas de información que ayuden a identificar los canales de compra con garantías. En este sentido el modelo 'fan-to-fan' se apoya en tres pilares: seguridad, para eliminar el riesgo de fraude; trazabilidad, para que la operación no desaparezca en canales opacos; y precios limitados, para evitar dinámicas especulativas que alejan a los fans reales de los eventos.MÁS INFORMACIÓN Opinión La tecnología pone punto final a la barra libre de las reventas abusivasEn cuanto al Anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible aprobado por el Consejo de Ministros, que plantea limitar el sobreprecio de la reventa y reforzar la lucha contra el uso de bots, desde Rebel Tickets consideran que «la regulación debe perseguir la especulación profesional sin impedir que un aficionado pueda revender su entrada de forma segura cuando finalmente no pueda asistir al evento». En este sentido, defienden que potenciar plataformas de reventa verificadas y con garantías contribuiría a reducir el fraude, mejorar la protección de los aficionados y ofrecer mayor transparencia al mercado. «El reto no es acabar con la reventa, sino hacer que sea transparente, trazable y segura para todos», argumenta Asier Bengoa, CEO de Rebel Tickets.