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Bayreuth, el santuario de la ‘fe wagneriana’, cumple ciento cincuenta años

«Aquí encierro un secreto; / que repose muchos cientos de años. / Mientras la piedra lo conserve, / se revelará al mundo». Richard Wagner escribió estos versos, que permanecen sellados en la primera piedra del Festspielhaus de Bayreuth, un teatro –más bien un santuario, un lugar de peregrinación wagneriana– que se inauguró el 13 de agosto de 1876 con el estreno de la Tetralogía ' El anillo del Nibelungo ', del compositor alemán –se ofreció en cinco días–. Fue una 'cumbre de la cultura europea' de la época en la que estuvieron grandes personalidades políticas –el káiser Guillermo I de Alemania, Pedro II de Brasil, Carlos I de Württemberg o Luis II de Baviera–, junto a compositores, artistas e intelectuales como Franz Liszt, Anton Bruckner, Piotr Ilich Chaikovski, Edvard Grieg, Camille Saint-Saëns, Friedrich Nietzsche o León Tolstói.Dentro de unos días, por tanto, se conmemorarán los 150 años de uno de los festivales más singulares del panorama musical, que congrega cada año a 58.000 espectadores en torno a un teatro que es, sin duda, el gran templo del 'culto wagneriano'. Un concierto gratuito al aire libre en los alrededores del Festspielhaus abrirá el próximo 24 de julio esta edición del festival. El granadino Pablo Heras-Casado , asiduo en los últimos años del certamen, dirigirá a la Orquesta del Festival de Bayreuth, con la soprano Vida Miknevičiūtė, el barítono Christopher Maltman y el tenor Benjamin Bruns. La Orquesta del Festival de Bayreuth viajará, una vez concluido el festival, a España para una gira en la que ofrecerá un concierto similar, dirigido por Heras-Casado y con Catherine Foster, Klaus Florian Vogt y Nicholas Brownlee. Al Palau de la Música Catalana de Barcelona (29 de agosto) le seguirán el Palacio de Festivales de Santander (31 de agosto), el Teatro de la Maestranza de Sevilla (2 de septiembre), el Teatro Real de Madrid (3 de septiembre) y el Palau de la Música de Valencia (6 de septiembre).NovedadesEl programa de este año incluye el estreno en Bayreuth de 'Rienzi' (1842), una de las primeras óperas de Richard Wagner , y que nunca ha sido presentada en el festival (el propio compositor la excluyó de las obras que debían interpretarse allí). La puesta en escena es de Alexandra Szemerédy y Magdolna Parditka, con Nathalie Stutzmann en el foso. Además, se repondrán 'Der fliegende Holländer' (El holandés errante), en la producción de 2021 de Dmitri Tcherniakov, con la batuta de Oksana Lyniv, que ese año se convirtió en la primera mujer que dirigió en el foso del teatro wagneriano; y 'Parsifal', en el montaje de Jay Scheib que se estrenó en 2023 y que supuso el debut de Pablo Heras-Casado, que estará este año otra vez en el foso. «Bayreuth supuso un antes y un después en mi carrera, y también un crecimiento enorme», confesaba a ABC después de la experiencia. Además del director granadino, solo otros tres españoles han actuado en Bayreuth: Victoria de los Ángeles, Plácido Domingo (como cantante y como director de orquesta) y Jorge Rodríguez-Norton.Habrá también hasta el 26 de agosto, fecha del cierre del certamen, conciertos especiales y diversas actividades con motivo de la efeméride; entre ellos, la interpretación de la Novena Sinfonía de Beethoven , la obra que el propio Richard Wagner dirigió durante la ceremonia de colocación de la primera piedra del Festspielhaus, el 22 de mayo de 1872 –día en que el compositor cumplía 59 años–. Christian Thielemann dirigirá el sábado 25 el concierto, que contará como solistas con Elza van den Heever (soprano), Christa Mayer (contralto), Piotr Beczała (tenor) y Georg Zeppenfeld (bajo).Gran acontecimientoPero el gran acontecimiento de esta edición del festival es el estreno de una nueva producción de la Tetralogía; se trata de una «propuesta especial» –así la denominan los responsables del festival– titulada 'Ring 10010110'. Se subtitula 'El anillo en movimiento. Un experimento. Una invitación' y, según se explica, se trata de un «experimento de gran impacto visual» concebido artística y técnicamente por Marcus Lobbes y Nils Corte: «una puesta en escena que no solo presenta el drama musical de Richard Wagner, sino que sitúa su historia a través de una dimensión visual que se transforma, expande y recompone constantemente». Por primera vez en la historia del Festival, la Inteligencia Artificial participará en escena, no como personaje, sino como fuerza generadora de imágenes, creadas a partir de innumerables instantáneas, voces, documentos y producciones de la historia del festival. Christian Thielemann dirigirá a un reparto que encabezan Michael Volle (Wotan), Klaus Florian Vogt (Loge/Siegfried), Camilla Nylund (Brünnhilde) y Christa Mayer (Erda).Por primera vez en la historia del Festival, la Inteligencia Artificial participará en escena, no como personaje, sino como fuerza generadora de imágenes«Sólo cuando pueda representar mis obras exactamente como las concibo podrán ser verdaderamente comprendidas». Son palabras de Richard Wagner en su libro 'Una comunicación a mis amigos' (1851). Ésta idea es la que llevó al compositor alemán, que concebía la ópera como una «obra de arte total» en la que arquitectura, música, dramaturgia y público formaran una unidad indisoluble, a construir un teatro. Wagner eligió una ciudad relativamente pequeña de Baviera sin excesiva tradición musical para su construcción, que duró aproximadamente cuatro años. Quería evitar los «vicios» de los teatros convencionales y diseñó, junto al arquitecto Otto Brückwald y con el apoyo financiero de Luis II de Baviera, un teatro en el que estuviera la orquesta oculta —el conocido como «foso místico»—; el oscurecimiento completo de la sala, algo inédito en la época; un auditorio en forma de anfiteatro y sin palcos, más «democrático»; un escenario profundo y preparado para complejos efectos escénicos y una acústica pensada expresamente para el sonido de la orquesta wagneriana.El Festival sigue, 150 años después, ligado a la familia Wagner, y ha padecido épocas turbulentas debido, precisamente, a disputas familiares. Tras la muerte del compositor, lo han dirigido su esposa, Cósima, desde 1883 a 1906; su hijo Siegfried (1908-1930), Winifred Wagner, viuda de Siegfried (1931-1944); los hijos de este matrimonio, Wieland y Wolfgang, primero conjuntamente, entre 1951 y 1966, y más tarde ya este segundo en solitario (1967-2008). Eva Wagner-Pasquier y Katharina Wagner, hermanastras y bisnietas del compositor, compartieron la dirección del festival entre 2009 y 2015, y la segunda lo dirige en solitario desde entonces.