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Muere el escritor y cantante Francesco Guccini, icono de la canción protesta italiana

La vida y obra de Francesco Guccini , escritor y músico italiano fallecido este 6 de agosto en su casa de los Apeninos a los 86 años, tiene ese aura romántica de los artistas comprometidos del siglo XX que vemos extinguirse poco a poco. Autor de célebres himnos-protesta como 'La Locomotiva', 'Auschwitz', 'Incontro', 'Dio è morto', 'Scirocco', 'Piccola città' o 'Il vecchio e il bambino', y considerado uno de los cantautores más importantes de su país, era conocido como Il Maestrone por la calidad literaria de sus textos y fue condecorado con la Orden al Mérito de la República Italiana en 2004.Nació en Módena el 14 de junio de 1940, aunque pasó su infancia en Pàvana, el pueblo de su familia materna, con un padre ausente al haber sido encarcelado por negarse a jurar lealtad a los nazis. Aunque regresó a Módena durante algunos años para estudiar en el Instituto Magistral Carlo Signonio (el mismo que Luciano Pavarotti ), vivió parte de su adolescencia en Bolonia, donde cursó la carrera de Letras, aunque nunca llegó a terminarla.Tras pasar dos años trabajando como periodista en la Gazzetta di Modena, dio sus primeros pasos en la música en 1959 con un grupo de rock llamado Hurricanes, que pasó a llamarse Snakers y finalmente I Gatti, con la que llegó a girar por toda Italia y algunas ciudades suizas. Dejó la banda para cumplir el servicio militar, y a su regreso sus composiciones fueron interpretadas por artistas como Equipe 84 y Nomadi, antes de que consolidara definitivamente su propia carrera. Fue en 1967 cuando comenzó a tener repercusión en la vida cultural italiana tras debutar en solitario con el disco 'Folk beat n.1', caracterizándose por tocar la guitarra sajona, un tipo de guitarra acústica que, a diferencia de la clásica, tiene las cuerdas de metal. En diciembre del año siguiente debutó como solista en directo con un concierto en La Cittadella de Asís, un centro cultural católico de tendencia progresista, y la década de los setenta fue la de su consagración , con discos muy populares como 'Radici' (1972), 'Stanze di vita quotidiana' (1974), 'Via Paolo Fabbri 43' (1976) y 'Amerigo' (1978). «Soy un cantautor que habla del amor, de la muerte y de otras tonterías», se describió irónicamente a sí mismo.Inauguró el siglo XXI con 'Stagioni', un álbum conceptual sobre las estaciones del año, y en 2004 publicó uno de sus álbumes modernos más reconocidos, 'Ritratti', que incluía diálogos imaginarios con personajes históricos como Ulises, Cristóbal Colón o el Che Guevara, así como una canción titulada 'Piazza Alimonda', dedicada a Carlo Giuliani , manifestante asesinado por la policía en 2001 en las protestas por la cumbre del G8 en Génova.Su faceta en el cineHizo algunas incursiones con el mundo del cine como actor y autor de bandas sonoras en una decena de películas entre 1976 y 2012, como 'Fantasia, ma non troppo, per violino', 'Musica per vecchi animali', 'Ti amo in tutte le lingue del mondo' o 'Il risveglio del fiume segreto', pero su otra gran pasión fue la literatura.En la década de los ochenta también trabajó como profesor de lengua italiana, y en 1989 debutó como escritor con 'Cròniche epafàniche', un libro dedicado a la localidad de Pàvana, sus habitantes y la lengua de los Apeninos. Y entre otras obras, publicó 'Vacca d'un cane' (1993), 'Cittanòva Blues' (2003) y 'Tralummescuro' (2019), que en 2020 quedó entre los cinco finalistas del prestigioso premio Campiello. Guccini construyó además una extensa sociedad creativa con el escritor Loriano Macchiavelli, iniciada con 'Macaronì. Romanzo di santi e delinquenti', publicado por Mondadori en 1997, y continuada con numerosas novelas policialesEn 2023 lanzó su último álbum de estudio, 'Canzoni da intorto', y ese mismo año hizo su última grabación, una versión de la célebre canción 'Bella Ciao' junto a la cantante Tosca. Pero sus problemas de visión le fueron alejando de la composición musical para concentrarse en la literatura, aunque ya sin volver a publicar.Fue galardonado con cinco premios Tenco (otorgados por el Club Tenco), el reconocimiento más importante en Italia para la canción de autor y la música de crítica social, y en 2002 la Universidad de Bolonia le otorgó el doctorado honoris causa en Ciencias de la Educación por el valor pedagógico y poético de sus textos, los cuales forman parte de los programas de literatura en las escuelas italianas.MÁS INFORMACIÓN Opinión La música italiana«Si algún día morimos, aunque eso no es seguro, tendremos un paraíso hecho a medida, totalmente parecido al bar de siempre, pero donde la bebida será gratis y no hará daño», dijo en una entrevista en 1983. Guccini murió acompañado por su esposa, Raffaella, su hija Teresa y otros familiares, quienes han anunciado que se organizará un acto de homenaje para el mes de septiembre. Por el momento no se han hecho públicas las causas del fallecimiento, y el funeral se celebrará en la más estricta intimidad.