Se puede estar en el 'mainstream' y navegarlo contracorriente. Se tarda más en llegar a los sitios pero por el camino te distingues, te diferencias en fondo y forma. Mientras otros inundan sus perfiles de Spotify con nuevas canciones cada dos meses, Lori Meyers se han tomado seis años para volver al mercado con 'Disonancias' , un disco que van a presentar en una gira de salas mientras otros se obsesionan con llenar estadios, y que en lugar de buscar el deslumbramiento con epatantes virajes estilísticos, vanguardismos sonoros o conceptualizaciones abigarradas, se centra en lo único que importa: las canciones.«Yo creo que siempre hemos sido una banda de canciones», conviene Alejandro Méndez, guitarrista y co-vocalista del conjunto granadino. «Nunca le hemos dado la importancia principal a los giros de estilo ni a la búsqueda del disco conceptual, nosotros venimos de la tradición de grupos de canciones como, por poner un ejemplo, los Teenage Fanclub. En nuestros discos puede haber evolución, actualización del sonido, pero ese matiz siempre estará ahí». Una cosa es un hacer disco conceptual, y otra hacer un disco que hable de algo. Y en esta ocasión, «hay dos ideas alrededor del repertorio», explica Méndez. «Por un lado hablan de la disonancia en sentido psicológico, que es cuando te sientes de una manera pero externamente te comportas de otra, ya sea por presión social o por tus miedos, y acabas actuando como un extraño para los demás y para ti mismo. Por otro, se refieren a la soledad que vivimos todos pese a vivir en el mundo más conectado de la historia de la humanidad».El parón discográfico que ha precedido a este lanzamiento ha sido el más largo en la carrera de Lori Meyers, y aunque el proceso creativo haya durado «tres años en realidad», tanto tiempo sin grabar ha requerido «quitar algunas telarañas», confiesa el guitarrista. «Es que eso hay que hacerlo siempre, desoxidarse, da igual el tiempo que haya pasado. Y el artista que diga que no, miente (risas). Cuando entras en la dinámica de dar conciertos te concentras mucho en eso, y al llegar el momento de volver al estudio, siempre cuesta un poco».La puesta de largo en directo de 'Disonancias' se hizo cuatro días antes de su lanzamiento en la sala El Sol , magno escenario que no pisaban desde 2011 y al que han querido volver como aperitivo de la gira de salas que arrancará entre enero y febrero. «Llevamos varios años hablando de esto, de que los festivales están muy bien pero las salas están ahí y hay que ponerlas en valor», afirma Méndez. «La cercanía, el ver los ojos de la gente, la posibilidad de hacer un repertorio más propio... Nos apetece muchísimo y vamos a tocar el disco entero. Ha pasado mucho tiempo hasta que lo hemos sacado y la ocasión lo merece».«Vivimos tiempos en los que hay que sacar rabia e ira para cambiar las cosas»Cuenta Méndez que una de las sorpresas que se llevaron al tocar en El Sol fue la reacción del público a 'Hasta que llegaste', un tema que ocupa una posición menor en el 'tracklist' del álbum (la octava) y «recibió un feedback exagerado teniendo en cuenta que no la habían escuchado antes», asegura Méndez, quien reconoce que al escuchar el disco, no es difícil adivinar cuál será otra de las canciones más explosivas en sus futuros conciertos. Se llama 'Malafollá' y además de sonar a unos The Cure desatadísimos, tiene una letra que no puede ser más acorde a los tiempos. «No lo había pensado, pero es cierto que las guitarras de este disco son más oscuras, más post-punk. Y 'Malafollá' es el mejor ejemplo. Nosotros la comparamos con una 'Alta Fidelidad' más agresiva, más oscura, con ese plus de tener unas letras que reflejan totalmente el período convulso que vivimos, en los que tienes que sacar rabia e ira para cambiar las cosas». El contexto social en el que viven Lori Meyers es completamente distinto al que los vio nacer, y su profesión, también. Méndez no dramatiza al respecto y asegura que «las cosas que han cambiado a mejor ganan a las que han cambiado a peor», pero sobre estas últimas se explaya: «Me irritan la inmediatez extrema, lo efímero y lo exagerado. Ahora en la música todo tiene que ser muy exagerado para que destaque. Y cuanta más oferta hay, más exagerado hay que ser para destacar. Antes no era así y en eso sí hecho de menos los viejos tiempos».MÁS INFORMACIÓN Opinión Lori Meyers: «La inteligencia artificial no viene para mejorar el mundo»Quizá por eso no le hayan metido tanta caña a sus redes sociales para promocionar 'Disonancias' y hayan optado por una campaña que no puede ser más 'vintage' (y contracorriente), habilitando un teléfono al que los fans han podido llamar para escuchar fragmentos del álbum a través de un contestador automático de los de toda la vida. «Ahora hay mucho código QR y mucho rollo tecnológico, y nos hizo gracia hacer esta cosa tan nostálgica. El número de teléfono tenía el prefijo 958, que es el de Granada», cuenta Méndez, quien además nos confirma que es cierto que una de las miles de copias de 'Disonancias' que han llegado a las tiendas tiene un vale dorado al estilo de los de Willy Wonka. «Sí, es totalmente real. Hay dos, uno en un vinilo y otro en un CD. No sabemos dónde están y aún no han salido los ganadores. A quienes los encuentren los invitamos a pasar un día de tapeo con nosotros, para experimentar la hostelería 'malafollá' granadina (risas)».