Una vez confirmado que el título de su gira de reunión '20 años pensando en ti' ha sido acertado y recíproco, con un emocionante reencuentro con miles de fans sobre los escenarios de nueve ciudades españolas, Los Caños han inaugurado una nueva etapa artística lanzando dos singles que sirven como primeros adelantos de lo que será su próximo disco. Una noticia que evoca aquellos veranos de principios de siglo en los que sus canciones resonaban en todas partes con esa adictiva mezcla de flamenco y pop que, a partir de ahora, se cantarán a dúo: Kiko y Juande siguen, pero Javi se ha bajado del barco.—¿Cuándo se decidió hacer nuevas canciones, antes, durante o después de la gira de reunión? —(Juande) Terminando la gira. Al principio organizamos un concierto para hacer la despedida que no hicimos cuando lo dejamos, luego pasamos a una gira, y en el transcurso de la gira empezaron a salir ideas de canciones. El paso natural era componerlas y grabarlas. Seguir.—¿Y cómo es que Juande no sigue?—(Kiko) En veinte años han pasado muchas cosas. Cada uno ha hecho su vida, y reunirnos era una idea solo para conciertos. Volver a grabar, trabajar en un día a día nuevo, es otra película. Para eso hay que estar preparado, hay que tener ganas, ilusión. Y Javi no sigue no porque no quisiéramos nosotros ni quisiera él, sino porque a nivel personal él no está preparado, no lo tenía en mente, no es lo que buscaba. Y nosotros no íbamos a aparcar el proyecto porque uno de los tres se baje. El legado de Los Caños tiene que continuar, porque el cariño que nos ha dado el público ha sido muy palpable y nos ha animado a continuar. A nivel visual somos uno menos, pero a nivel de música, de creación, no hemos notado su ausencia porque nosotros estamos haciendo las cosas entre los dos sin sentir que faltase algo.—Además, ustedes dos han seguido en la música todo este tiempo, uno cantando y otro como productor.—(Kiko) Claro, yo no me he bajado de los escenarios nunca, Juande ha estado ligado a la producción de conciertos, y en ese sentido nos respaldamos el uno al otro.«El miedo a que la gente deje de escucharte siempre está ahí»—¿No ha habido comentarios de fans a los que no les haya gustado que se rompa el trío?—(Kiko) ¡La verdad es que no! La gente lo ha recibido con los brazos abiertos, no ha habido nadie que se enfade porque seamos uno menos. Al revés. Cuando Juande anunció que después del último concierto él no seguía, pero que nos deseaba lo mejor en esta nueva etapa, la gente se alegró de la noticia de que siguiéramos.—En ningún momento se planteó buscar un sustituto para mantener el trío, imagino.—(Kiko) No, porque realmente, al final la voz de Los Caños soy yo. Eso es lo más importante para mantener el sello del sonido. Y si ahora en vez de dos guitarras hay una, no pasa nada. Lo importante es que la música continúa. Y como noticia, te diré que pronto empezaremos a dar conciertos íntimos en acústico presentando las nuevas canciones.—¿Cómo ha sido volver a componer juntos veinte años después? —(Juande) No paramos de componer, vamos a ir sacando canciones nuevas prácticamente cada mes hasta que el año que viene las juntemos todas en un disco.—En su primera etapa componían canciones dirigidas a un público que mayoritariamente era de su edad, es decir, adolescente. ¿Ahora componen pensando en ese mismo público, pero ya convertido en adulto?—(Juande) Las letras son lo mismo, nuestras vivencias, pero desde un punto de vista más maduro. Y nuestros fans han inculcado la música de Los Caños a sus hijos, con lo cual también tenemos ese público nuevo, más joven.—De hecho en las canciones nuevas, 'Con todo' y 'Planeta Azul' hay algún detallito de música actual.—(Juande) Como hemos estado vinculados a la música, nunca hemos dejado de estar actualizados. Por eso las canciones nos siguen saliendo naturales, orgánicas, del corazón, con verdad, que es algo difícil de encontrar en la música de hoy.—Juande, ¿le fue fácil vivir sin los aplausos al dejar el grupo?—(Juande) Sí, porque yo no soy como Kiko, a mí me gustaba más el trabajo de estudio que las giras y las entrevistas. De hecho me ha costado más volver que irme (risas).—Y usted Kiko, ¿ha pensado cómo sería vivir sin los aplausos?—(Kiko) Después de tantos años sin parar, se te pasa muchas veces por la cabeza, ¿qué pasa si la gente deja de escucharte? Ese miedo siempre está en el artista. El miedo a que esto se acabe, siempre está ahí. Yo he intentado sobreponerme a las cosas cuando han ido un poco peor, reinventándome para poder seguir viviendo de la música.MÁS INFORMACIÓN Opinión Los Caños: «Ya nos hemos recorrido todos los rinconcitos de España»—¿Cómo eran los veranos de Los Caños adolescentes?—(Kiko) No podíamos parar, era una locura. Mucha carretera.—(Juande) Disfrutábamos el verano, pero de otra manera. Hoteles, conciertos, playa, ver la ciudad que tocaba visitar. Teníamos mucha energía (risas). Nadie podía controlarnos, el control era lo de menos. Era otra edad, otra energía.... Si hacemos eso ahora, a ver quién nos levanta al día siguiente (risas).