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Muere Pepe Habichuela, el último genio de la guitarra en la edad de oro del flamenco

Tras la muerte de su hermano Juan hace justo una década, también en agosto, Pepe Habichuela (Granada, 1944 - Madrid, 2026) se convirtió en el último representante de una época irrepetible en la historia del flamenco. Heredero en tercera generación de una de las sagas de guitarristas más importantes de este arte, iniciada por su abuelo –'Habichuela el Viejo', de quien tomaron el apodo–, continuada después por su padre –Juan Carmona– y ampliada por sus hermanos –Luis y Carlos, además de Juan–, el tocaor granadino ha fallecido a los 82 años en Madrid, donde residía, tras una enfermedad que lo tenía apartado de los escenarios desde 2024.En el verano de ese año recibió los últimos reconocimientos, algunos tan emotivos y reseñables como los de las Noches del Botánico de Madrid, el Festival Flamenco On Fire de Pamplona y el Festival del Cante de las Minas en La Unión (Murcia), donde recibió el Castillete de Oro por una carrera que comenzó de niño en los tablaos de Granada y que continuó después con su traslado a Madrid, en 1964, convocado por su hermano Juan. Allí dio su gran salto mortal al abandonar su trabajo en el tablao Torres Bermejas, en el que contaba con un sueldo fijo, y se lanzó a la aventura de convertirse en una de las grandes figuras del flamenco junto a Enrique Morente.«Estaba harto y quería caminar. Quise salir de ahí para buscarme la vida y que no pasáramos fatigas, así que Enrique y yo hicimos muchos conciertos por todo el mundo, trabajos muy interesantes, y ahora me siento feliz porque no me quedé estancado», aseguró él mismo en La Unión al recibir este último galardón. Convertido desde hace décadas en una leyenda, en 2018 recibió también la Medalla al Mérito en las Bellas Artes y la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio, tras una trayectoria de más de medio siglo en la que protagonizó innovaciones técnicas y armónicas que hoy son consideradas esenciales en la guitarra flamenca.Desde muy joven paseó su arte por todo el planeta y compartió escenario con otros genios como Sabicas, Paco de Lucía , Camarón, Juanito Valderrama, Fosforito o Fernanda y Bernarda de Utrera, entre otros muchos, además de Morente, claro, su eterno compañero. «Esa época ya no se volverá a repetir jamás. Actualmente hay gente que canta, toca y baila muy bien, pero esos artistas eran demasiado especiales como para compararlos con los de hoy en día. No hay ahora, ni la habrá en el futuro, una figura que esté a la altura del flamenco que hacían estos en los años 60 y 70», aseguraba el guitarrista en una entrevista con ABC en 2017, poco antes de uno de sus conciertos acompañando al hijo de su «compadre», Kiki Morente .Berklee College Of MusicJosé Antonio Carmona Carmona –nombre real de este «maestro del flamenco», tal y como lo nombró en 2014 la prestigiosa Berklee College Of Music de Boston– parecía estar viviendo en ese momento una especie de segunda juventud gracias a su vuelta a los grandes escenarios y a las colaboraciones con algunos de los cantaores más importantes del momento. Sobrepasados ya los 70 años, todos las figuras jóvenes le seguían reclamando, desde Miguel Poveda a Rocío Márquez, pasando por Pitingo, Estrella Morente o Arcángel. «Siendo yo un guitarrista mayor que creció en una época muy diferente, para mí es una maravilla que estos jóvenes me llamen», comentaba Pepe Habichuela en esa misma entrevista, meses después de que hubiera pisado templos tan prestigiosos como el Teatro Real, el Auditorio Nacional o la sede de la Unesco en París, poniendo la semilla de esta última revolución del flamenco. Convencido siempre, eso sí, de que «para mezclar esta música con otros estilos e instrumentos primero hay que escuchar mucho flamenco clásico de artistas también revolucionarios en su tiempo, como Pepe Marchena, Pepe Pinto o Manuel Torres».No obstante, fue su encuentro y asociación con Morente el auténtico punto de inflexión no solo de su carrera, sino también de la del cantaor y de la historia del flamenco contemporáneo. Una revolución que partió de los dos discos que publicaron en 1977, con la novedad de que ambos aparecían firmados por ambas figuras: 'Despegando' (CBS) y 'Homenaje a Don Antonio Chacón' (Hispavox). Con estas dos obras maestras, Pepe Habichuela y su compañero del alma hacían una declaración de intenciones, plasmando esa doble vertiente de su filosofía creativa, la cual decribía José Manuel Gamboa, productor y Premio Nacional de Flamencología, autor de la única biografía que existe del tocaor – 'Now or never' (Flamenco Vive, 2025)–, como «la vanguardia misma».La tradición flamencaAsí explicaba Morente la intención de este último álbum cuando lo publicaron: «Es un paso atrás. Son esos pasos hacia delante y hacia atrás que hay que dar. La vida es un poco así. Como decía Pepe el de la Matrona [cantaor nacido en Sevilla en 1899]: '¡Señores, les estoy diciendo a ustedes que para saltar de aquí a allá tienen que coger carrerilla para poder saltar más lejos! Si no se preparan bien, no llegan ni de aquí a la mesa'». Y eso hicieron, demostrando con su homenaje al gran Chacón su dominio absoluto de la tradición flamenca. Se trataba de un álbum doble con veinte cantes de figuras, incluso, del siglo XIX, como Silverio Franconetti, La Trini o Curro Durse, que le valió a Morente el Premio Nacional de Música Popular Española del Ministerio de Cultura. Lo curioso y atrevido es que lo publicó junto a Habichuela el mismo año que lanzaron 'Despegando', un trabajo que, por el contrario, era innovador y experimental. Eso quizá llevó al guitarrista a arrancar su carrera en solitario en 1983, cuando Mario Pacheco creó el sello Nuevos Medios y le propuso inaugurar la serie 'Los jóvenes flamencos'. Es cierto que en un principio se resistió, pero finalmente aceptó para dar rienda suelta a esa mentalidad más abierta e innovadora que había sembrado junto a Morente y que le que le convirtió en patriarca involuntario de una generación de pequeños rebeldes que venían y que ficharon por esa misma discográfica. Entre ellos estaba Ketama, el grupo en el que militaron su hijo, el guitarrista Josemi Carmona, y sus sobrinos Juan y Antonio.