Todo el mundo recuerda dónde estaba cuando se enteró de la muerte de Amy Winehouse . Fue una de esas veces. A servidor le pilló de vacaciones menorquinas en un día de chaparrón interminable en el que no quedó otra que quedarse pegado a la tele, intentando superar la incredulidad. Había tenido la suerte de ir al único concierto que dio en Madrid y entró esa sensación de culpa por no haber estado suficientemente atento, por no haber sido consciente de lo que tenía delante. Le pasó a todos los que la vieron actuar.A Ronnie Wood, el Rolling Stone que mejor se llevaba con ella, tampoco se le ha olvidado dónde estaba aquel 23 de julio de 2011, porque para él fue «como despedirse de Billie Holiday otra vez» . Sus compañeros de banda también lo vieron como una tragedia para la música británica: «Siempre pensé que la historia de Amy era triste en muchos sentidos, pero fue una de las mejores artistas que surgieron de Inglaterra, y probablemente tenía mucho más potencial», declaró Keith Richards hace unos días, al hablar de la versión de 'You know i'm no good' que han incluido en su nuevo disco 'Foreign Tongues'. «No estoy seguro de quién tuvo la idea, si fue Mick o Andrew Watt, el productor, pero dijimos: 'Bueno, empezamos siendo una banda de versiones básicamente, así que si hubiera una canción que quisieramos versionar ahora, ¿cuál sería?'».Richards cuenta que estaban buscando «una buena canción para versionar interpretada por una vocalista femenina», y que al principio valoraron algunas artistas de sus inicios, tal como añade Mick Jagger: «Estábamos pensando en mujeres y en cuál nos gustaría versionar. Revisamos un catálogo de distintas cantantes, como Aretha Franklin y otras de esa época». Pero entonces cayeron en que quizá era una idea muy sobada y que sería más original escoger algo moderno. ¿Quién podría estar a la altura?«Estábamos en Inglaterra y pensamos: '¿Y si hacemos un cover de una mujer inglesa?'», continuó explicando Jagger. «Empezamos a escuchar a Amy Winehouse, sentimos que realmente podíamos hacer esa canción y fue muy divertido hacerlo, porque es diferente hacer un versión que una canción propia. Lo único que haces es ponerle tu sello a la canción de otra persona, sin arruinarla». A Richards, además, la letra le resultaba muy familiar: «Sí, Amy fue la elegida y nos decidimos por esa canción que siempre me ha gustado. Podría haberla escrito yo, ¿sabes? Casi. Sentía que podría haberla escrito yo . Siempre pensé: 'Bueno, seguro que me la encuentro algún día'. Uno espera que las cosas sucedan, y por desgracia no. Pero para eso están los discos. Me alegra mucho y me siento honrado de haber tocado con ella al menos una vez».A los Stones ni se les pasó por la cabeza versionar a la que dicen pudo haber sido su rival, Duffy , mucho menos a Adele, Raye o Jorja Smith, todas también británicas. Porque desde la muerte de Winehouse cuesta mucho encontrar a alguien que le llegue a la suela de los zapatos. Lo cree también Rod Stewart, quien la describió como «la mejor de todas», y así es como pensaba otro compatriota ilustre como George Michael, que antes de morir proclamó que «fue la vocalista con más alma que este país ha visto jamás».¿Quién aguantaría las comparaciones?Al otro lado del océano se ha insinuado que Lana del Rey o Macy Gray podían aguantar alguna analogía con Winehouse, cosa insostenible a todas luces. ¿Queda alguna otra aspirante, entonces?Hay una chica jovencísima de 20 años que ha publicado su primer elepé hace dos semanas, de la que se está hablando mucho en este sentido últimamente. También es londinense, de familia judía, amante del soul clásico y de la estética retro que además gasta un peinado con su parecido al de Amy. Se llama Sienna Spiro , y la agencia Efe la presenta como una artista que «tiene que soportar la etiqueta de la 'nueva Amy' como una losa pesada».The Hollywood Reporter la describe como «una voz profunda y ahumada, con un control impresionante y un toque del raspado de Etta James, que no está tanto 'influenciada' por leyendas del jazz como Winehouse o Nina Simone, sino que es una descendiente directa». Y en el programa de radio estadounidense The Kannon Show insistieron tanto en el tema que ella misma entró al trapo: «Me siento muy honrada y agradecida, veo perfectamente de dónde viene... pero me encantaría que la gente empezara a verme como mi propia persona, como una individualidad. Es demasiada presión, me hace pensar '¡Oh, maldición!'».MÁS INFORMACIÓN Opinión Vida y muerte de Amy WinehouseY efectivamente, que la comparen con Winehouse es una maldición para la joven promesa: si llegas al disco de Spiro después de leer que es «la nueva Amy», la decepción está garantizada. Esta es su canción más famosa, de título quizá profético: 'Die on this hill'. Juzguen por ustedes mismos, y si creen que hay alguna otra cantante que se acerque más, mejor guárdenselo y no condenen a la pobre chica.