Son una de esas bandas que forma parte de la cultura popular del siglo XX español. Tan nuestros como el consomé, el aperitivo, la zarzuela y la siesta los Pecos están de gira tras más de una década de silencio. Celebran 45 años de carrera y ayer, en un Palacio de Vistalegre canoso y entregado volvieron a Madrid, su casa, luciendo sus mejores galas. La historia de Pedro y Javier Herrero Pozo, dos hermanos que triunfaron antes de que les creciese la barba, está marcada por idas y venidas musicales, separaciones, reuniones e himnos de la música romántica. Todos, de una forma u otra, por una madre, una abuela o un libro, hemos ido hablar de ellos. Arrancaron muy puntuales con 'Déjala', un himno precoz al empoderamiento femenino y «De espuma, de arena y sal», un divertido shuffle con doble solo de guitarra. Después saludaron y Pedro, compositor de la mayoría de canciones, lloró emocionado. Hubo ovación, celebración y nostalgia en el primer momento tierno de la noche. Siguieron con «Por un segundo» y pareció una canción grandiosa, quizá porque lo es, quizá porque ambos hermanos, y parte del pabellón, estaban al borde de las lágrimas. Noticia Relacionada estandar No La vida personal de Los Pecos, los hermanos que conquistaron España en la década de los 70 Daniella Bejarano Los hermanos Javier y Pedro visitarán el plató de 'El Hormiguero' para promocionar su gira 'Dos voces y una historia', con la que celebran sus 45 años de trayectoria musicalSon dos cantantes a la antigua usanza, de gestos milimetrados, carismáticos por su sobriedad y parcos en palabras. En realidad, aunque esto se lo dejamos a los psicoanalistas, son tímidos. También son atractivos, como les recordaban constantemente mis compañeras de butaca. «¡Guapos!», gritaban enfervorecidas, recordando noches cálidas y de otro tiempo. Las canciones son redondas, sin saltos al vacío o paranoias técnicas y la banda de nueve, con dos guitarras, dos teclados y tres coristas les arropa con elegancia en el minimalismo de su música. Antes de un medley acústico triunfó «La canción de Pilar», escrita por Víctor Manuel para su musa, esposa y colaboradora En el medley, sentados al borde del escenario, interpretaron varias canciones de los primeros años: «Juany», «Y te vas»' y «Recuerdos». Fue la primera vez que el pabellón al completo se puso en pie y el aplauso fue más largo. Siguió «Mi mundo», con gran solo del guitarrista David Pedragosa, músico de quilates. Poco después sonaron las primeras notas de su gran éxito «Háblame de ti», y la ovación fue cerrada y extensa, con casi dos minutos de aplausos. El concierto sirvió también para constatar que en España, y sobre todo el varón, se baila muy mal. Tenemos yeso en las caderas, somos arrítmicos y carecemos de gracia en el movimiento; me consoló saber que no estoy solo. Los Pecos triunfan en su reencuentro con Madrid abcLlegando al adiós sonaron «Madre», balada clásica de la posguerra, «Un manantial de ternura», con toque andaluz, «Si tú los vieras», igual de popera pero más sofisticada y «Señor», otra canción sencilla, cursi… y fantástica. Con ella se despidieron por primera vez, antes de salir para las propinas, y mis compañeras de butaca parecían tristes. El final llegó con «Acordes», una de esas que ha escuchado todo el país y un medley popular con las canciones más aplaudidas de la noche. Vistalegre saltaba, cantaba y gritaba con los hermanos que, llorosos y agradecidos, se despidieron. Afuera esperaba una noche seca y fría. Al Real Madrid le pitaban un penalti, después le anulaban otro y la gente celebraba las dos cosas.