En el imaginario colectivo de la cultura pop, los estragos de la fama y la exposición mediática siempre han estado muy presentes. Aquí entran las Tanxugueiras (Aida Tarrío y Olaia y Sabela Maneiro), icono patrio gallego . «Los últimos años han sido una montaña rusa de muchísimo aprendizaje a nivel musical y personal. Pasamos por todos los estados que puede haber, sentimos como si hubieran pasado veinte años», introdujo Sabela Maneiro.Fueron catapultadas a la fama cuando se presentaron al Benidorm Fest 2022 , donde arrasaron con el voto del público gracias a su tema viral 'Terra', quedando por detrás de Rigoberta Bandini y Chanel . Tras un paréntesis debido a la digestión pesada del éxito, cumplen su décimo año sangrando arte y tradición con 'O cuarto' (Autoeditado, 2026) , su nuevo álbum producido por su hombre de confianza, Iago Pico. «Nosotras ya vivíamos de la música, pero nunca tuvimos una exposición tan extrema. Aprendimos mucho, sobre todo a convivir con esta posición y ahora estamos donde queremos estar», añade Aida.Todo comenzó cuando, al ganar una encuesta de una revista de Eurovisión, les hicieron una entrevista, insistiéndoles en presentarse al Benidorm Fest . «Lo rechazamos porque íbamos a sacar nuestro tercer disco. Luego nos llamó RTVE y nos dijeron también que fuéramos », afirman Aida y Sabela, y el resto es historia.«En Cuba, nietos de inmigrantes de 80 años que nunca pudieron ir a Galicia se imaginaban cómo era a través de nuestras canciones» Aida TarríoSin embargo, el auge anticipa la caída. Aida, Sabela y Olaia se sumergieron de lleno en su época oscura. «Es parte de la vida, transitas la oscuridad y llegas a un momento en el que, después de todo aprendizaje y de ver dónde estás, por fin llegas a la luz, al amanecer. Si lo ves en perspectiva, el proceso negativo también tiene su parte bonita. Tarde o temprano, la vida te encamina », admite Sabela Maneiro reflexiva a ABC.Después de su necesario proceso de aprendizaje, de buscar la sintonía que siempre tuvieron, al fin encontraron la fórmula para volver al origen. Ahora mejoraron en la gestión no solo individual, sino como grupo, según ellas, ahí es donde más notorio es el cambio. Y vaya si se nota, la conversación fluye de forma que Sabela, Aida y Olaia terminan las respuestas de las otras, se complementan como si fueran el ying y el yang, las supernenas más bien. « Vivíamos en automático, la ilusión se había agotado y, con este disco, lo que transmite, sus letras y directos volvemos a recobrar la ilusión», dice Aida Tarrío.La ilusión restaurada en 'O cuarto'Su nuevo trabajo, 'O cuarto' , es el lienzo sobre el que permanecen las pinceladas de su nueva era. Ellas destacan el directo como la semilla, dicen que ahí volvió la ilusión de los primeros años . «Los seguidores que vinieron a los primeros conciertos de esta nueva etapa nos dicen: ''Se nota que estáis liberadas, hay mucho 'feeling' entre vosotras''», añaden, complementándose, Aida y Sabela.Mientras que en sus proyectos previos la conceptualización era más individualista, subrayan la colectividad que nace ahora entre ellas y el público como clave. «Este disco es mirar hacia adentro para poder transmitir hacia afuera, llevar nuestro aprendizaje y que otros entren en el cuarto, que sirva de sanación», dice Sabela.Con respecto a su travesía girando, cuentan la anécdota de cuando fueron a Cuba : «Fueron unos llantos desconsolados, conocimos a hijos, nietos de inmigrantes de 80 años que nos daban las gracias por ir allí, porque nunca pudieron ir a Galicia. Se imaginaban cómo era ese hogar de sus predecesores a través de escuchar nuestras canciones», rememoran Tarrío y Sabela.El pasado de la mujer gallega y una España multiculturalAl preguntarles sobre la narrativa de 'O cuarto', afirman que es un álbum muy conceptual. Se centra en la resiliencia de las mujeres gallegas y en la figura de las pandeireteiras, que eran quienes se encargaban de la música de transmisión oral en Galicia . «Eran ellas quienes hacían la fiesta, el hombre traía el dinero a casa pero la mujer los cuidaba a todos. También había mucho maltrato, los hombres presumían de ello en la taberna, pero ellas eran rudas, manejaban más de lo que ellos creían», cuenta, abiertamente y con gran detalle, Sabela Maneiro.Por otro lado, fue un proceso para depurar el descontrol que cargaban a sus espaldas y «buscar un camino más contenido e inteligente sin perder esa esencia porque ya no tenemos que demostrar nada, España ya está preparada para escuchar todo tipo de música e idiomas , ya se sabe de sobra que somos muy ricos culturalmente», dicen todas a la vez.Navegando hacia lo estético, el blanco inunda 'O cuarto'. «Es mucho más ligero, quitar capas, como una prenda vaporosa a través de la cual se puede ver», ahonda Sabela. Por ese mismo motivo, este último trabajo representa a unas Tanxugueiras más livianas. Es un símbolo de la luz que arroja este renacer, la oscuridad ya quedó atrás.