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50 años de ‘Dancing Queen’, cuando ABBA entró en la realeza del pop con Inteligencia Natural

En 1976 ABBA ya eran sinónimo de éxito masivo, habían ganado Eurovisión y publicado tres discos superventas, pero aún tenían un as en la manga para ganar la partida pop de la década: la canción 'Dancing Queen', que a día de hoy sigue siendo la más escuchada de su centelleante repertorio.Había sido creada un año antes, en el verano de 1975, cuando Benny Andersson y Björn Ulvaeus (la mitad masculina de la banda) la escribieron inspirándose en el ritmo y armonía del pelotazo de música disco 'Rock Your Baby' de George McCrae, dándole una vuelta de tuerca con su escandinava precisión para embellecer melodías.«Sí, puedo decir que 'Dancing Queen' se inspiró en un gran éxito estadounidense llamado 'Rock Your Baby'», admitiría Ulvaeus recientemente, varias décadas después del nacimiento del fenómeno. «Pero cuando escuchas 'Dancing Queen', no tiene nada que ver con 'Rock Your Baby'. Sin embargo, el ritmo, ese ritmo lento de música disco, fue algo que nos hizo pensar: «Esto es interesante». No hay nada de malo en ello. Creo que así es como evoluciona la música pop. 'Dancing Queen' ilustra cómo la mente humana funciona un poco como la Inteligencia Artificial . Recopilamos toda esta información en forma de canciones, y cuando crecemos, nunca dejamos de hacerlo. Y la usamos como inspiración; como un impulso para hacer algo».El ingeniero de grabación Michael B. Tretow colaboró decisivamente a esculpir el monumento, ya que consiguió ese inconfundible sonido imponente emulando el 'Muro de Sonido' de Phil Spector , grabando capas masivas de instrumentación y duplicando y triplicando los canales de las voces de Frida y Agnetha Fältskog para crear ese efecto de coro expansivo y brillante que corta la respiración. Además, en el último momento se decidió que el tema era demasiado largo y se suprimió la introducción, dejando como inicio el icónico glissando de piano de Benny que catapulta al oyente directamente al coro.El mánager de la banda, Stig Anderson, también tuvo mucho que ver en la versión final ya que coescribió las letras y le cambió el título de 'Boogaloo' por el de 'Dancing Queen'. Y cuando la terminaron le hicieron la prueba del algodón poniéndosela a Frida Lyngstad, una de las cantantes de la banda, que sucumbió al instante ante su magia. «Recuerdo que Benny llegó a casa con una base del tema y lo escuchamos. Me pareció tan hermosa que me puse a llorar », recordó en una entrevista. Por su parte, Agnetha afirmó: «Supimos de inmediato que iba a ser un éxito enorme».Entonces llegó el momento de esperar. La canción quedó guardada durante más de un año esperando el momento propicio para el lanzamiento, que tuvo que retrasarse aún más porque Anderson decidió publicar antes 'Fernanda', en enero de 1976. E hicieron bien, porque cinco meses después les salió la mejor 'promo' que se pueda imaginar, el sueño húmedo de cualquier manager.El 18 de junio de 1976, la monarquía sueca celebró un evento televisado en la Ópera Real de Estocolmo durante la víspera de la boda del rey Carlos XVI Gustavo con Silvia Sommerlath y se decidió invitar a ABBA como representación de la Suecia joven, al haberse convertido en el mejor embajador cultural del país entre las nuevas generaciones.La sonrisa real que hizo nacer la leyenda El cuarteto apareció en el escenario vistiendo trajes barrocos del siglo XVIII inspirados en la corte, pero adaptados a la moda disco con satén, brillos extravagantes y plumas, y al cantar 'Dancing Queen', todo el mundo lo entendió como un regalo de bodas perfecto para Sommerlath, a pesar de que la letra hablaba de una joven que baila en una discoteca. Inicialmente hubo algo de perplejidad en aquella sala acostumbrada a resonar con los grandes himnos de la música clásica, pero las cámaras captaron a los futuros reyes sonriendo de manera cómplice ante lo que escuchaban. Imagínense el efecto que un momento como ese tendría sobre una canción si ocurriese en España.El pescado ya estaba vendido cuando el single vio la luz el 16 de agosto de aquel año. Inmediatamente Alcanzó el número 1 en más de 15 países, incluyendo Reino Unido, Alemania y Australia, y se convirtió en el primer y único número uno de ABBA en el Billboard Hot 100 de Estados Unidos.Aunque los ochenta fueron una etapa algo amnésica con los grandes hits planetarios de los setenta, al llegar los noventa nació un fenómeno de 'revival' que dura hasta nuestros días. El inusitado éxito de ventas del recopilatorio 'ABBA Gold' en 1992, las bandas sonoras de las películas 'Priscilla, reina del desierto' y 'La boda de Muriel' (ambas de 1994), el estreno del musical 'Mamma Mia!' en teatros en 1999 y en cines nueve años más tarde volvieron a generar una bola de nieve que ha llevado a 'Dancing Queen' a acumular más de 2.000 millones de reproducciones en plataformas como Spotify.MÁS INFORMACIÓN Opinión ABBA, nombrados Caballeros del Reino por el Rey de SueciaEn este 50º aniversario, 'Dancing Queen' promete aumentar sus cifras aún más, ya que el pasado viernes 14 de agosto se han publicado en vinilo dos nuevas ediciones remasterizadas para la ocasión en Abbey Road Studios: una edición limitada en vinilo con purpurina y la edición clásica en vinilo negro, ambas con 'La Reina Del Baile' en español como cara B. A bailar se ha dicho.