Esta es la selección que han hecho los críticos de ABC de los últimos discos que se han publicado. Graham Coxon 'Castle Park'(7,5/10) «El mítico guitarrista de la mítica banda Blur tenía olvidado en el mítico cajón del que todo el mundo habla, este disco» Discográfica: Graham Coxon / Transgressive Records Por Luigi Gómez Hay que confiar mucho en tu habilidad al hacer canciones para dejar libres semejantes simplonerías y saber que aciertas. ¡Pues ale!, no sabemos muy bien cómo, pero Coxon acierta. No tardamos en descubrirlo, se sabe desde el 'Billy Says' o el 'Alright'. Sin pamplinas, ni requiebros accesorios. En el blanco, justo en el centro: pop diestro, excelso. El mítico guitarrista de la mítica banda Blur tenía olvidado en el mítico cajón del que todo el mundo habla, un disco. Desde el 2011, ahí es nada (¡ojo! que aquí estábamos con el 15-M). Se conoce que se le cruzó por medio la reunión con sus antiguos compañeros, se le hizo bola y lo dejó para un futuro. Ya está, ya es el futuro. De influencia sesentera-beatleliana (ahí está 'Isn't It A Funny', la imagen especular del 'Isn't It A Pity' para probarlo), Graham nos acaricia con melodías esculpidas delicadamente. Las acústicas, las eléctricas limpias no se atropellan, se dan paso sosegadamente en este, su noveno álbum. Si puede evitar la pirueta innecesaria la evita y lo más importante: repite. Sin miedo. Un gran productor dijo una vez: «Mi trabajo es identificar cual es la parte de la canción que más placer da y repetirla cuantas más veces mejor». Dicho y hecho, Coxon debía de ser buen amigo de este productor. Si suena bien, te golpeará insistentemente con ello pero sin aburrir, sin agobiar. Sabiendo que acierta.Styrofoam Winos 'Any River'(7/10) «La gracia es que está bien resuelto y ora suena a Wilco, ora a Yo La Tengo» Discográfica: Dear Life Records Por Juan Roig Desde que BMW usó la célebre frase de Bruce Lee de 'Be Water, My Friend' para vender más coches, la imagen del líquido elemento como algo poderoso y mutable está integrada en el imaginario colectivo. No es diferente para los Styrofoam Winos, tres colegas que montaron un grupo cuando cerró su bar en Nashville –por cierto, ¿qué le echan al agua en ese pueblo, que salen musicazos?–, que han llenado su tercer disco, 'Any River' de analogías y metáforas acuáticas, algunas más manidas que otras. La gracia es que está estilísticamente bien resuelto y ora suena a Wilco, ora a Yo La Tengo, ora a Los Beach Boys, ora a Jefferson Airplane. Como son multiinstrumentalistas, nunca se sabe quién está tocando qué instrumento en qué momento, lo cual lo hace más interesante y los mensajes serios a menudo se entregan con ingenio y humor. Un disco agradable para el verano y dejarse llevar por la corriente de cualquier río.Villagerrr 'Carousel'(7,5/10) «Un disco que nos devuelve de golpe al otoño en el año en el que nunca existió la primavera» Discográfica: Winspear Por Fernando PérezMark Allen Scott dinamita definitivamente los estrechos límites de su desordenada habitación en el corazón del profundo Ohio y se abre al mundo, y hasta lo abraza con aparentes ganas, en un quinto disco cocinado a fuego muy lento y sazonado prácticamente en su totalidad de manera colaborativa. 'Carrousel' prolonga y lleva un paso más allá todo lo bueno que ya apuntaba 'Take Your Heart Out', el trabajo con el que el que comenzó a deshacer su pequeña leyenda de prolífico llanero solitario de Bandcamp reuniendo a una banda que insufló un nuevo aire orgánico a sus desmadejados esbozos de country rock desplegados a cámara lenta. Destartaladas con bastante mimo y moderadamente reconfortantes, estas nuevas canciones brillan por su capacidad para conjugar con naturalidad un sugerente sonido atmosférico de hechuras shoegaze con una notable capacidad melódica, sin despegarse del todo de la esencia lo-fi. Un paso adelante hacia la sutileza que también se aprecia en unos textos menos tremendistas que reflexionan sobre la tenaz frugalidad del tiempo y la dificultad de encontrar conexiones reales en un mundo líquido hasta el anegamiento. Transitando a medio camino entre.Sparklehorse y Wilco, una pequeña epopeya ensoñadora como 'Virginia', en la que las motas de melancolía parecen flotar, tontas y perezosas, suspendidas en el aire, condensa todas las virtudes de un disco que nos devuelve de golpe al otoño en el año en el que nunca existió la primavera.Zoh Amba 'Eyes Full’ (7/10) «Trece canciones de música valiente e intensa, que intenta transitar hacia el country con una voz que está a punto de romperse a cada rato» Discográfica: Matador Por Israel VianaA pesar de ser conocida como una de las saxofonistas más prometedoras e increíbles del free jazz americano, Zoh Amba comienza su último disco con un arpegio de folk áspero, como si John Fahey hubiera vuelto a la vida usando sus manos. De repente, la compositora de apenas 25 años se detiene, como buscando su camino, y arranca de nuevo con una melodía redonda a la que le sigue ‘Another Time’, otra canción bonita mucho más cercana a Adrianne Lenker de Big Thief que a Albert Ayler o Charlie Parker, sus héroes de la adolescencia en la pequeña ciudad de Kingsport (Tennessee). Queda clara entonces la lucha que Amba mantendrá consigo misma a lo largo del álbum: ¿quiere estar con la primera o con los segundos? Pero, en realidad, está con todos a través de estos 13 temas y 40 minutos de música valiente e intensa, que intenta transitar hacia el country con una voz que está a punto de romperse a cada rato. Nunca completa el camino del todo, pero eso no es malo, todo lo contrario. ‘Eyes Full’ funciona como una especie de péndulo genuino, arriesgado, original y, lo más importante, de gran belleza melódica en muchos momentos. ‘Dead End Street’, ‘Southern Soul’, ‘Emahoy’, ‘Odd Jobs’ y la canción que da nombre al disco podrían, perfectamente, poner a bailar y cantar al público del último festival indie de moda, aunque a ella no tiene pinta de que le interese mucho ese mundo, porque cuando te está conquistando, da un quiebro y lo ensucia todo a base de rasgueos frenéticos y violentos. Eso le da a Zoh Amba una autenticidad poco habitual que ha hecho que diarios como ‘The Guardian’ o ‘The New York Times’ se fijen en ella con titulares como ‘Donde el jazz vive ahora’. También ha conquistado a John Zorn, ahí es nada, sin olvidar a los músicazos que la acompañan en esta aventura: nada menos que el batería Jim White (Nick Cave and The Bad Seeds, The Dirty Three) y el bajista Landon George (MJ Lenderman). Así, nada puede salir mal..