Tres noes bastaron. Nada pudo evitar que ese gancho rebelde y aquella voz desafiante pusiesen el mundo a los pies de Amy Winehouse el 23 de octubre de 2006, el día que 'Rehab' detonó el estrellato que la hizo estrellarse cinco más tarde, aunque eso no lo supiéramos todavía. Luego, cuando murió en 2011, todos recordamos ese «no, no, no» con la sensación de que quizá no debimos tomarlo como una travesura, sino como la llamada de socorro que, en realidad, se percibía clamorosamente entre cada fraseo que cantaba. Quizá ahí es precisamente donde estaba su magnetismo. En que sonaba a pura verdad.Y lo era. Fue su primer manager quien vio que se le estaba empezando a ir la mano con el alcohol y quien le sugirió ir a una clínica de rehabilitación. Ella se negó y se fue a hablar del tema con su padre, Mitch Winehouse, que también intentó persuadirla de que no podía seguir así. Pero no consiguió doblegarla y en lugar de insistir, despidió al representante. Su hija le convenció de que solo estaba sufriendo «un mal de amores» y que lo único que necesitaba era tiempo para lamer sus heridas. Por eso en la letra de la canción canta que «preferiría estar en casa con Ray» y que «no hay nada que puedas enseñarme que no pueda aprender del Sr. Hathaway», refiriéndose a la música de Ray Charles y Donny Hathaway como la única terapia que necesitaba.La idea para convertir aquella discusión en canción fue, todo hay que decirlo, de Mark Ronson , el productor del segundo disco de Amy, 'Back to Black'. Mitch Winehouse asegura que ella había escrito el «no, no, no» en una libreta años antes con la intención de hacer un tema, pero dado su historial no habría que darle mucha veracidad. La historia de Ronson, además, resulta de lo más verosímil. La contó en una entrevista radiofónica cinco días antes de la muerte de Amy:«Iba caminando con ella por la calle. Estábamos en Nueva York y habíamos estado trabajando juntos en su maqueta durante aproximadamente una semana y nos dirigíamos hacia una tienda. Quería comprar un regalo para su novio y me estaba contando algo sobre un momento específico de su vida que fue... Me siento mal hablando de una amiga así, pero creo que he contado esta historia suficientes veces... Ella tocó fondo y su padre trató de hacerla entrar en razón. Ella me lo contó así: «Intentó obligarme a ir a rehabilitación y yo dije: 'Pff, no, no, no'». Y lo primero que me salió al oírlo fue: «ding ding ding ding ding». Como si se hubiera encendido una bombilla. Le pregunté: «¿No te has dado cuenta?», y a continuación le dije: «Tenemos que volver al estudio ahora mismo»».'Rehab' ganó el premio Ivor Novello a la Mejor Canción Contemporánea y tres Grammy (Grabación del Año, Canción del Año y Mejor Interpretación Vocal Pop Femenina), aupó el álbum 'Back to Black' al quíntuple platino en el Reino Unido, siendo el disco más vendido del año y tras su muerte el más vendido del siglo (solo ha sido superado por '21' de Adele). Además, alcanzó el top 10 en más de diez países (incluyendo España) y se convirtió en el primer tema de Amy Winehouse que entró el top 10 del Billboard Hot 100 estadounidense. Un impacto brutal que pilló a la industria con el pie cambiado y al que muchos siguen buscando explicación veinte años después.Un clásico del siglo XXIPara un compositor e intérprete de contrastado ingenio como Diego Arroyo (cantante y guitarrista de Veintiuno), estas fueron algunas de las claves de su éxito: «No puede entenderse lo que supuso 'Rehab' sin mirar cuál era la idea del «blue eyed soul» antes y después de que esa canción despuntara: Joss Stone o Norah Jones eran pulcras e inofensivas, y de repente apareció Amy cantando detrás del tempo, con la melancolía de Billie Holiday y el desgarro de Dinah Washington, chulería y acento de barrio, sobre negarse a ir a rehabilitación, encima de una producción con color de Stax pero pulso de hip hop, con tanto y tan maduro carácter que parecía absurdo que tuviera 22 años. Toda una escena mainstream la imitó, pero nadie se atrevió a llegar tan lejos».«'Rehab' es un clásico en la historia del soul del siglo XXI, una composición a la altura de las mejores de Marvin Gaye, Aretha Franklin u otras grandes figuras del género», opina el veterano músico y compositor Nacho Campillo , quien apunta a «la producción y arreglos de Mark Ronson, simulando las grandes creaciones de la mejor época del soul», como «la más certera e impecable» que podría haber tenido.Otro experto tanto en composición como producción como el ilustre Pancho Varona asegura que «el sonido de 'Rehab' supuso una especie de despertador en la música española e internacional, demostró que se podían hacer otras cosas, que se debían hacer otras cosas. Amy las estaba haciendo, y la llegada de esta canción fabulosa nos despertó a muchos, de alguna forma».También le rinde pleitesía a la canción y a su autora Alejo Stivel , cantante de Tequila y productor de algunos de los discos más exitosos de la música española. «La fantastica 'Rehab' es una de esas que parece escrita desde los años 60. Melodía cadenciosa, tipo esas de Motown y una voz que nada tiene que envidiar a aquellas reinas del sello que tantos talentos nos brindó. La producción de Mark Ronson es antológica. A mí me encanta especialmente el sonido de la batería, bien brillante y con mucho «room»», describe el artista argentino. «Una pena que la temprana muerte, casi anunciada de Amy no haya dejado que comprobemos cómo se hubiera desarrollado una carrera que solo vimos despegar».«Amy Winehouse es una artista que cambió las reglas», afirma el productor Carlos Jean a modo de conclusión. «No sé si fue por su talento natural o por esa manera tan suya de entender la música, pero hubo una actuación suya en una librería, con una guitarra española, que me voló la cabeza. Luego todo eso culmina con la producción de Mark Ronson y consigue hacer algo absolutamente distinto: algo de siempre, en un mundo donde parece que ya está todo inventado, tan mojado por las grandes producciones. Una producción espectacular, pero como si estuviéramos grabando en la raíz del soul. Y desde mi punto de vista se pone a la altura de las grandes voces del soul, de las grandes divas de la música negra. Eso me parece una barbaridad.MÁS INFORMACIÓN Opinión «Back to black», el disco más vendido del siglo en Reino UnidoJean está convencido de que «como les pasa a muchos grandes artistas, Amy viene de un mundo de incomprensión», que afortunadamente supo traducir en música. «Tenía dentro un montón de cosas que no sabía expresar en su día a día, de todo lo que se le vino encima, y encontró en la música la manera de convertirlo en canciones. Por eso pensamos muchas veces que los grandes artistas son personas distintas, cuando lo son. Yo creo que es justo al revés: son grandes artistas porque son personas distintas. Y Amy Winehouse era una persona distinta».