Esta es la selección que han hecho los críticos de ABC de los últimos discos que se han publicado. Lee 'Scratch' Perry & Mouse on Mars 'Spatial, No Problem'(5/10) «Mouse on Mars cede espacio mecánico para las declamaciones de un Perry ya terminal, pero no acabado» Discográfica: Domino Por Jesús Lillo¿En qué se parecen Lee 'Scratch' Perry, que en gloria esté, y los Mouse on Mars? Así a primeras, en nada: sangre caliente y revoltosa presuntamente vertida -agitada, no mezclada- sobre los tubos de ensayo con los que trabajan Jan St. Werner y Andi Toma, ensayistas de la frialdad. Cosas más raras se han visto y oído que este 'Spatial, No Problem', reverdecimiento de los laureles de un padre del reggae que pocos meses antes de morir quiso darse en Berlín el gusto y el capricho de reivindicarse, y a lo grande, como lo que muchos, mecidos en la hamaca de los lugares y las palmeras comunes, han olvidado lo que fue, un pionero de la experimentación doméstica y un gran aficionado a la tecnología. La mezcla es sobrecogedora, desfigurada por la improvisación y la falta de complejos, quizás una pérdida de tiempo y de talento. Mouse on Mars cede espacio mecánico para las declamaciones de un Perry ya terminal, pero no acabado. Antes que St. Werner y Toma, estuvo él, en otro lado y en otro tiempo.Guided By Voices 'Crawlspace of the Pantheon'(6/10) «Son (y siguen siendo) la encrucijada perfecta entre los Beatles y los Replacements» Discográfica: Guided By Voices, Inc Por Israel Viana Para lo bueno y para lo malo, no hay nada nuevo en este 'Crawlspace Of The Pantheon' que no hayas escuchado antes en Guided By Voices. Tampoco creo que los seguidores de Robert Pollard quieran algo diferente, porque lo que hace, lo hace muy bien, desde que surgiera a mediados de los 80 como una fuerza extraña y melódicamente poderosa del 'underground' yanqui. No tiene la genialidad ni experimentación de aquel 'Alien Lanes' (1995), pero en este último trabajo, su cuadragésimo tercer disco de estudio, ¡ojito!, los Guided siguen manteniendo intacta su capacidad para convertir canciones aparentemente sencillas y ordinarias en extraordinarias, sin mucha parafernalia, pero con esa inusual mezcla de pop sucio, punk y producción lo-fi. Son (y siguen siendo) la encrucijada perfecta entre los Beatles y los Replacements. Desde la apertura de 'Lost In The Sun' hasta el cierre de 'When You're My Clown (Nothing Happens)', todo funciona como un bloque compacto en el que no hay valles ni cimas ni sorpresas. El bonito estribillo de 'Out With A Theory', el «pa, pa, pa» a lo Beach Boys de 'A Gran Ceremonial Jesper', la oscuridad de 'Arhur Square' sacada de un viejo disco de Sebadoh… Todo está ahí, en su sitio, para lo bueno y para lo malo..Death Cab For Cutie 'I Build You A Tower'(6,5/10) «La tristeza se torna en canciones afiladas, melódicas y sorprendentemente enérgicas» Discográfica: Anti Récords Por María CarbajoSi alguien te dijera que uno de los mejores discos de Death Cab For Cutie desde la marcha de Chris Walla iba a llegar en 2026, quizá levantarías una ceja. Pues aquí estamos. Sin optimismos exagerados, 'I Build You A Tower' suena bien, a una banda que se ha cansado de explorar para centrarse en lo suyo, por manido que suene. Y vaya si funciona. Bicheando otras críticas por si a mí me había podido la emoción que a veces surge cuando escuchas un álbum de una banda de tu agrado tras unos años en silencio, he comprobado que lo sitúan entre sus trabajos más sólidos en más de una década. Bien. La intensidad emocional no se hace bola (el divorcio de Gibbard sobrevuela a veces menos sutil que otras por algunos temas) y la inspiración compositiva parece a ratos vivir una segunda juventud. Pese a las circunstancias personales mencionadas, tampoco es que el álbum sea una sesión de terapia con guitarras. La tristeza se torna en canciones afiladas, melódicas y sorprendentemente enérgicas. Hay momentos que remiten al Death Cab de principios de siglo, como si Walla no se hubiera marchado. Arrancan con una melódica y pausada -y acaso mística- 'Full Of Stars' para marcar el contrapunto en la siguiente pista, 'Punching The Flowers', con una batería bien intensa desde el principio y guitarras aportado el canallismo necesario. No es 'Transatlanticism' y nunca lo será, pero de algún modo suenan con más ganas. No dejan atrás el eco que envuelve muchas de sus producciones pero van a lo simple en otras, más reales y nítidas como la mencionada 'Pegando a las flores' o 'Stone Over Water', pop rock del de toda la vida. Mención especial a las canciones que dan título al disco, y digo bien en plural: 'I Build You A Tower' tiene su cara A, ideal para ilustrar un capítulo ñoño de serie de Netflix y su hermana Mr. Hyde al final del álbum, más oscura y cañera, que resulta ser una perfecta metáfora de la versatilidad del grupo. Bastante disfrutable.Slift 'Fantasia'(6,5/10) «Las mastodónticas guitarras empastan con los colosales bajos y sintetizadores y transportan a un mundo oscuro y espacial» Discográfica: Le Bosquet / Sub Pop Por Luigi GómezTres individuos franceses con pinta de poca cosa se presencian en la sala en la que van a tocar esa noche. El promotor respira: «¡Tres, uff menos mal. Hoy no tendremos problemas con los vecinos». El caballo de Troya ha cruzado el portón. Conectan sus cacharros. Proceden con su primera nota a derribar el barrio entero con una onda expansiva que se lleva por delante cimientos, metales retorcidos, mascotas y a los pobres vecinos. Son Slift y su sonido es gigante, masivo, apabullante, 'bigger than life'. Jean Fossat canta casi una octava más alto que en entregas anteriores y hace que el material tenga, en paladar, 'notas' más cercanas al metal que al stoner y el rock psicodélico por los que se les conoce. Las mastodónticas guitarras eléctricas empastan con los colosales bajos y sintetizadores y nos transportan a un mundo oscuro y espacial ('The Day Of Execution'), aunque contradictoriamente también multicolor por momentos ('Fantasia'). Pero la brutalidad sin control no sirve de nada. Sí, en ocasiones se divisa claridad en las composiciones y, a menudo, se echa de menos ese 'je ne sais quoi' que hace que un disco sea brillante. Canciones, ese el 'quoi'. El power trío reflexiona sobre un mundo al borde del colapso, tema un pelín trillado, no nos engañemos, pero lo hacen de forma elegante. Por otro lado, es una temática que les viene que ni pintado a los del ruidito de los altavoces. Al que sea muy fan le gustará pero al que vaya a conocerles de nuevas les recomiendo que comiencen por otro lado. ¿Tal vez 'Ummon'? Juzguen ustedes mismos. Thomas Bangalter 'Mirage - Ballet for 16 dancers'(4/10) «Habrá quien afirme que «Simplemente no lo entiendes». Estaremos, los que digamos que es, simplemente, un bodrio» Discográfica: Warner Classics Por Juan Roig Valor¿Qué haces después de disolver tu grupo después de haber cambiado la música electrónica para siempre? El vacío de Daft Punk se siente desde que los acordes de 'Touch' reverberaron por última vez en su vídeo de despedida, allá por 2021. Desde entonces Bangalter, una de las mitades del dúo robótico se ha quitado el casco y se ha alejado de la pista de baile, componiendo partituras para ballets y centrado en una faceta más artística y conceptual de la música. La primera entrega en solitario fue 'Mythologies' (2022), un jarrazo de agua fría para los millones de fans que albergaban esperanzas de que fuera una broma, de que, no, no se separaban definitivamente. Café para cafeteros, la obra tomaba influencias del Minimalismo Americano y era una escucha difícil, a menos que estuvieras bien versado en la dodecafonía. Al menos con él, dejando atrás los sintetizadores, las texturas de los instrumentos eran orgánicas, y uno podía imaginar a los bailarines. En 'Mirage', su última entrega, vuelve a los sonidos sintéticos, pero es imposible pensar en los 16 bailarines a los que alude el título. Es un disco de ambient en el que no pasa gran cosa. Sí, la producción es impecable y te sume en una atmósfera introspectiva y un poco ominosa, como la banda sonora de un drama escandinavo. Habrá, como los dramas escandinavos, quien afirme que «simplemente no lo entiendes». Estaremos, los que digamos que son, simplemente, un bodrio. ¿Fue todo un sueño?Vince Staples 'Cry Baby'(7,5/10) «El rapero, convertido en un cronista de la sociedad estadounidense, critica el racismo sistémico» Discográfica: Loma Vista Por Andrés GerlottiPolítico, subversivo; un disco de rap como dios manda. Un álbum consistente que no junta singles aleatorios, sino que funciona como un combo único y cuyo 'leitmotiv' es la nación estadounidense. Staples logra un sonido fresco fusionando rap con una instrumentación orgánica a punta de guitarras distorsionadas, bajo y batería, alejándose de las bases sintéticas y minimalistas a las que nos tenía acostumbrados. Y aunque el propio Vince se empeñe en negarlo, el álbum destila punk rock por los cuatro costados, recordando a la energía de OutKast desde la apertura con 'Blackberry Marmalade'. El rapero, convertido en un cronista de la sociedad estadounidense, critica insistentemente la brutalidad policial y el racismo sistémico. «Ya es hora de una revolución, son tiempos oscuros para los 'melanizados'», dice en 'The Running Man'; en 'White Flag' continúa con las escenas de abuso de poder, pero insiste en frenar la espiral de violencia: «Bandera blanca, no quiero seguir peleando». En este disco, que huele a costa californiana, Staples invita a romperlo todo. Es un proyecto que merece ser oído. Sin embargo, y a pesar de la sólida lírica, algunas canciones como 'Only In America' tienen coros extremadamente simples, repetitivos y aburridos que contrastan con la carga de significado y dinamismo del resto de la canción.